Manuel Llamas y la responsable del Instituto Armado tendrán que declarar en dependencias de la Audiencia Nacional el próximo 16 de julio, exactamente un mes después de la comparecencia de González en el Senado, por presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia.
Las explicaciones que Mercedes González ofreció en la reciente comisión senatorial dedicada a fiscalizar el caso Leire no han resultado suficientes para el juez Pedraz. Este ha optado por incorporar a la directora de la Guardia Civil y a su Director Adjunto Operativo (DAO), Manuel Llamas, en la causa que investiga la red de tráfico de influencias ejecutada por la militante socialista y bajo el conocimiento del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, hoy condenado por la trama Koldo.
El Partido Popular, que ejerce la acusación particular, había reclamado este miércoles al juez de la Audiencia Nacional que imputase también a Leonardo Marcos, el antecesor de Llamas. Pedraz ha optado por sacar de la causa a este último, que ejerció su cargo entre junio de 2023 y septiembre de 2024. Tanto González como Llamas deberán comparecer el próximo 16 de julio por delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia.
González defendió ante los portavoces del Senado el pasado 16 de junio que jamás se reunió con Díez en ninguna dependencia del Instituto Armado, "ni para frenar, ni para preparar o idear trama alguna", pero que sí tomó café con ella en tres ocasiones, calificándolas de reuniones informales. También negó haberse reunido con subordinados que estuviesen al frente de las investigaciones contra miembros del Partido Socialista para garantizar "su independencia" o presionarles de algún modo.
Fernando Grande-Marlaska, el ministro del Interior, admitió esta semana que González sí le informó de una de sus reuniones con la exconcejal cántabra, un hecho que había negado hasta ahora. La directora señala que las dos primeras (cuya cronología se sitúa, por parte de la UCO, entre septiembre de 2024 y abril de 2025) se limitaron a una "toma de contacto" después de que la 'fontanera' abandonase sus cargos institucionales en Correos y González ascendiese hasta la jefatura de la Benemérita.
No obstante, fue durante la tercera reunión -de acuerdo con el testimonio de González- cuando Leire Díez le pidió directamente que Rubén Villalba, uno de los investigados por el caso Koldo, recuperase su anterior destino. González asegura que en ese momento dio por terminada la reunión y que no volvió a ver a Díez.
La UCO defiende que la directora imputada intervino para que se tomasen acciones predisciplinarias contra determinados guardias civiles que investigan las causas de corrupción que afectan al PSOE y a los familiares de Pedro Sánchez. No obstante, esta unidad del Instituto Armado basa una presunta "relación de confianza" entre ambas únicamenete en los chats intervenidos en los dispositivos móviles de Díez.
En algunos extractos, la autodenominada periodista escribe: "Mi siguiente conversación va a ser con la directora de la Guardia Civil. (...) Es de mi confianza" o "tengo que hablar con Mercedes. No hay confianza con Marlaska. La llamo hoy". También le hace aseveraciones similares al expresidente de la SEPI ("recuerda que tengo amistad con la DG de la GC") o al abogado Ismael Oliver, ambos imputados ("no estuvo mal la reunión con la directora de la GC. (...) Voy a ver si sigo alimentando esa vía").
Manuel Llamas, además, es el segundo DAO que será investigado este año. José Ángel González (en este caso perteneciente al cuerpo de la Policía Nacional), acusado de acosar a una subordinada del cuerpo ejerciendo coacciones, lesiones y malversación, dimitió el pasado mes de febrero.