La Aemet califica junio de "extremadamente cálido" tras registrar el segundo mes de junio más caluroso desde 1961. El calor extremo dejó además cerca de 900 muertes estimadas, según el sistema de monitorización MoMo.
España ha cerrado junio como el segundo más cálido desde que existen registros, según los datos provisionales de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). El organismo ha calificado el mes de "extremadamente cálido", una categoría reservada para episodios excepcionalmente anómalos.
La temperatura media en la España peninsular se situó en 23,2ºC, 3,2ºC por encima de la media del periodo 1991-2020. Solo junio de 2025, con una media de 23,6ºC, registró valores superiores desde el inicio de la serie histórica de Aemet en 1961.
La ola de calor que marcó el final del mes también dejó varios récords diarios. Los días 22 y 23 de junio fueron los dos días más cálidos registrados en un mes de junio desde, al menos, 1950. El organismo calificó el episodio de "extraordinario" por su intensidad, duración y extensión geográfica, especialmente en el norte peninsular, donde se batieron numerosos récords de temperatura.
El calor extremo tuvo además un importante impacto sobre la salud. El sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas (MoMo), dependiente del Ministerio de Sanidad, estima de forma provisional cerca de 900 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas durante el mes. Más de 600 de esas muertes se concentraron durante la semana de la ola de calor.
A falta de incorporar los datos definitivos de los últimos días de junio, el sistema había estimado este martes 892 fallecimientos, lo que convierte al mes en el segundo junio con mayor mortalidad asociada al calor desde que existen registros, iniciados en 2015.
El sistema MoMo no contabiliza directamente las muertes certificadas por calor, sino que calcula el exceso de mortalidad al comparar las defunciones observadas con las esperadas para cada periodo y las relaciona con episodios de temperaturas potencialmente peligrosas.
Olas de calor cada vez más tempranas
La ola de calor que afectó a buena parte de la Península y Baleares entre el 22 y el 24 de junio forma parte de una tendencia cada vez más evidente. Las olas de calor ya no solo son más frecuentes e intensas, sino que también llegan antes en el calendario y prolongan la duración del verano.
Los datos de la Aemet muestran que entre 1975 y 2000 solo se registraron dos olas de calor durante el mes de junio en la España peninsular. Entre 2000 y 2025 esa cifra aumentó hasta diez.
Los expertos relacionan esta evolución con el calentamiento global provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas, principalmente, del uso de combustibles fósiles. Que los dos junios más cálidos de la serie histórica hayan sido los dos últimos refleja una tendencia que también se observa a escala mundial, donde los récords de temperatura son cada vez más frecuentes y los últimos años figuran entre los más cálidos jamás registrados.