En plena guerra política abierta y crisis constitucional inédita, llega a Hungría la delegación de la Comisión de Venecia, posible punto de inflexión en la disputa cada vez más dura entre Péter Magyar y el presidente de la República Tamás Sulyok.
La delegación de la Comisión de Venecia llegó el jueves a Hungría para debatir la reforma constitucional presentada por el Gobierno. La Comisión de Venecia es el órgano consultivo del Consejo de Europa integrado por expertos en derecho constitucional.
El presidente húngaro, Sulyok Tamás, recurrió a este órgano a finales de mayo, después de que el Gobierno encabezado por Magyar Péter impulsara una modificación de la Constitución dirigida expresamente a poner fin de forma anticipada a su mandato. El presidente, alegando una crisis constitucional, se dirigió a la Comisión de Venecia, que decidió examinar el proyecto de ley por vía de urgencia.
A finales de junio, el primer ministro Magyar Péter anunció también que el Gobierno húngaro había invitado oficialmente a la delegación de la Comisión de Venecia a Budapest. Con ello, el jefe del Gobierno pretendía que el órgano no solo escuchara la queja del presidente, sino que analizara directamente la proyectada 17. modificación de la Ley Fundamental.
Sulyok Tamás no piensa dimitir
Magyar Péter ha instado en varias ocasiones a dimitir al presidente de la República, Sulyok Tamás, a quien ha descrito como un títere de Viktor Orbán. Sulyok no presentó su renuncia antes del plazo de finales de mayo y ha señalado que considera ilegal el intento de destituirle.
Magyar Péter acusa al jefe del Estado de preocuparse únicamente por su salario, mientras que Sulyok Tamás se ha rebelado contra la aplicación personalizada de la reforma constitucional. El primer ministro ha criticado a Sulyok Tamás en sus redes sociales y en sus intervenciones en el Parlamento porque, pese a la proyectada 17. modificación de la Ley Fundamental, no está dispuesto a abandonar el cargo.
"Nunca ha salido en defensa de los más vulnerables, de quienes son atacados ni del Estado de derecho. Ni siquiera el Día del Niño, solo se preocupa por su sueldo mensual de 6,3 millones, en vez de pedir disculpas", argumentó el jefe del Gobierno húngaro.
El jefe del Estado respondió a los llamamientos a su dimisión en un comunicado del Palacio Sándor, en el que también explicó por qué se había dirigido al organismo internacional.
"La destitución del jefe del Estado se vincula a motivos políticos, de modo que las peticiones de remoción, incomprensibles a la luz de la Ley Fundamental, generan en el orden constitucional vigente una situación de grave contradicción, que perjudica el funcionamiento constitucional y la autoridad de la institución de la Presidencia de la República", expuso Sulyok Tamás.
La Oficina de la Presidencia de la República indicó a Euronews que Sulyok Tamás está dispuesto a reunirse con la delegación. El Fidesz en la oposición ha criticado duramente la iniciativa y ha salido en defensa de Sulyok Tamás. El Gobierno ha sometido las propuestas a consulta pública, en la que, según los datos de la semana pasada, el 95 por ciento de los participantes se mostró a favor.
Qué incluye la reforma constitucional
La 17.ª modificación de la Ley Fundamental presentada por el Gobierno de Magyar Péter, conocida como la primera fase de la Operación fuego purificador, constituye un paquete institucional radical cuyo objetivo principal es desmantelar la herencia del sistema político anterior.
Sus principales puntos son los siguientes:
- Destitución del jefe del Estado, el proyecto prevé, en una sola frase, poner fin con efecto inmediato al mandato del presidente de la República Sulyok Tamás el día siguiente a la entrada en vigor de la reforma.
- Limitación de mandatos, se fijaría un máximo de 12 años para los diputados y el primer ministro, de modo que una misma persona solo podría ser diputada tres legislaturas consecutivas.
- Renovación institucional, se restablecería el límite de edad de 70 años para los jueces del Tribunal Constitucional, lo que en la práctica supondría la jubilación forzosa de los miembros mayores de 70 años.
- Reforma de la Justicia, se reforzaría la autogestión de la judicatura para evitar que al frente de los tribunales haya dirigentes elegidos en función de criterios políticos.
- Recuperación de activos, paralelamente a la reforma constitucional se crearía la Oficina Nacional de Protección y Recuperación de Activos (NVVH), con amplias competencias de investigación, para sacar a la luz los casos de corrupción de las últimas dos décadas.
Qué puede hacer la Comisión de Venecia
La Comisión de Venecia puede emitir opiniones y examinar si una reforma constitucional se ajusta a las normas europeas sobre Estado de derecho y democracia constitucional, pero sus decisiones no tienen carácter vinculante.
Este órgano consultivo del Consejo de Europa, formado por expertos en derecho constitucional, analiza de manera regular las reformas legales de los Estados miembros. Durante varios días, los miembros de la delegación se reúnen con responsables gubernamentales, representantes de la Justicia y organizaciones de la sociedad civil. Las conversaciones se centran en las enmiendas legislativas adoptadas recientemente y en sus efectos prácticos.
A partir de las conclusiones de esta visita, el órgano redactará un informe oficial que incluirá recomendaciones concretas para adecuar el sistema jurídico húngaro a las normas internacionales. El dictamen resultante puede tener un peso significativo en los litigios en curso entre la Unión Europea y Hungría. Desde la Comisión Europea señalaron anteriormente a 'Euronews' que siguen de cerca el proceso de modificación de la Constitución húngara.