Cada lavado libera microplásticos de la ropa sintética. Una startup de Bristol ha desarrollado un filtro para impedir que acaben en ríos y océanos.
Un pequeño dispositivo de adaptación, que ya se vende a través de algunas de las principales marcas de lavadoras, podría evitar que cada año lleguen a ríos y océanos millones de toneladas de fibras plásticas.
Euronews Earth ha hablado con Adam Root, director ejecutivo de Matter, para conocer mejor la innovación que ha convertido a la empresa en finalista del Earthshot Prize en 2025.
Los tejidos sintéticos liberan una contaminación invisible
En torno al 60 por ciento de todo el tejido que se produce hoy es sintético, es decir, está hecho de plástico. Cada vez que una prenda se lava, la lavadora va desgastando las fibras y libera minúsculos fragmentos demasiado pequeños para que los filtros actuales los retengan.
"Piense en su lavadora, si pasa la mano por el interior, es un poco como un rallador de queso", explica Root a Euronews Earth. "Imagine que va erosionando poco a poco todos esos trozos de plástico y los convierte en partículas diminutas que acaban en el agua".
La magnitud del problema es considerable. Las investigaciones de Matter calculan que se libera aproximadamente un gramo de microplásticos en cada lavado. Solo en el Reino Unido, con alrededor de 24 millones de hogares, la mayoría con lavadora, eso supone unas 16 toneladas que entran a diario en la red de agua. En toda Europa, con más de 100 millones de hogares, las cifras son aún mayores.
Una vez que llegan a los cursos de agua, estas partículas no se diluyen sin más. Root describe los microplásticos como si actuaran como una pastilla, que transporta contaminantes químicos al interior de los organismos que los absorben.
"Este material se incorpora a organismos como el fitoplancton y el zooplancton", señala. "Son la base de la vida en la Tierra. Fijan más carbono que todas las plantas y árboles del planeta y producen la mayor parte del oxígeno del mundo".
Un filtro de microplásticos para adaptar su lavadora
Los filtros estándar de las lavadoras tienen orificios de unos cinco milímetros, pensados para impedir que monedas y botones dañen el motor de la bomba, no para capturar microplásticos. El dispositivo de Matter es distinto.
El aparato se vende como un sistema de adaptación, se conecta a la parte posterior de una lavadora ya existente y no requiere sustituir el electrodoméstico. Root afirma que la instalación no debería llevar más de diez minutos. En las pruebas, el filtro alcanzó una eficacia del 97 por ciento en la captura de partículas de hasta diez micras, aproximadamente una sexta parte del grosor de un cabello humano.
En el uso diario, un pequeño piloto luminoso indica cuándo hay que vaciar el filtro, normalmente una vez al mes. "No debería cambiar la forma en que lava la ropa ni en que utiliza las cosas en su vida", añade Root.
La empresa vende actualmente en 11 países y prevé ampliar su presencia a 22 antes de final de año y, con el tiempo, a todo el mercado de la UE. Las alianzas con grandes marcas han sido clave para alcanzar esa escala.
"Podría vender unos pocos miles de unidades en el mundo, pero eso no va a cambiar los millones de hogares a los que tenemos que llegar", explica Root a Euronews Earth.
Sacar adelante esas alianzas ha exigido persistencia. "Para una pequeña empresa siempre es un reto trabajar con grandes compañías, requiere mucha tenacidad", reconoce. "Pero una vez que demostramos que la tecnología funciona, la respuesta ha superado cualquier cosa con la que hubiéramos podido soñar".
¿Qué pasa con los microplásticos capturados?
Por ahora, el material recogido puede enviarse legalmente a vertederos. La legislación europea aprobada desde la década de 1990 considera que los vertederos sellados son una vía de eliminación aceptable a corto plazo. Pero Matter apuesta por una solución más ecológica.
A través de un programa llamado 'Love Your Lint', la empresa ya recoge material de los usuarios y está probando formas de transformarlo de nuevo en nuevos materiales. "Podemos demostrar técnicamente que eso es posible, pero de momento aún no se da a una escala comercial", señala Root. La compañía busca activamente socios que le ayuden a cerrar ese círculo a gran escala y hace campaña para implantar la recogida selectiva de textiles a pie de calle en toda Europa.
El reconocimiento ha contribuido a acelerar esas conversaciones. La elección de Matter como finalista del Earthshot Prize, el premio medioambiental mundial impulsado por el príncipe Guillermo, situó a la empresa ante una audiencia de 34 millones de personas en la ceremonia del año pasado en Río de Janeiro. "No se puede ni soñar con ese nivel de visibilidad", afirma Root.
Una nueva legislación que obligará a que todas las lavadoras nuevas se vendan con un filtro para microplásticos está en preparación en toda la UE, un desarrollo que podría ampliar de forma considerable el mercado para soluciones como la de Matter.
Aunque los microplásticos sean diminutos, abordarlos supone un gran paso adelante para la salud del planeta y de las personas, algo en lo que todos tenemos un interés directo.
"Es algo en lo que todos podemos hacer algo", concluye Root. "Si solucionamos los micromateriales, solucionamos los problemas macro".