Azerbaiyán reivindica siglos de convivencia religiosa como parte de su identidad nacional y de su diplomacia cultural.
Según los líderes religiosos del país, las comunidades musulmana, cristiana y judía conviven en Azerbaiyán desde hace generaciones.
En Bakú, una iglesia católica atiende tanto a extranjeros como a residentes, y sus responsables afirman que se reúnen habitualmente con el Sheikh ul Islam y con los dirigentes de las comunidades judía y ortodoxa. Las iglesias históricas de Sheki y Gakh reflejan el legado cristiano del país.
Las autoridades han invertido en la restauración de lugares de culto y han firmado acuerdos de cooperación con el Vaticano, entre ellos un memorando de septiembre de 2025 sobre la digitalización y restauración de manuscritos históricos.