El expresidente ha publicado una nueva columna en 'El Debate' tras la victoria de España sobre Francia en semifinales, sin rectificar sus declaraciones sobre la selección gala y respondiendo a las críticas de Pedro Sánchez y de las autoridades francesas.
Mariano Rajoy no ha esperado ni una noche. Nada más consumarse el pase de España a la final del Mundial, el expresidente del Gobierno volvió a su tribuna en 'El Debate' con una nueva columna, titulada 'Hay que tener buen humor', en la que retoma, y no suaviza, la polémica que él mismo desató días antes sobre la selección francesa.
El texto dedica sus primeros párrafos al partido: elogia a Luis de la Fuente y al esfuerzo del equipo antes de entrar en el terreno político. Ahí, Rajoy lanza un dardo velado a Pedro Sánchez, deseando que España gane "no que gane el mejor", según él mismo remarca, en clara alusión al mensaje que el presidente del Gobierno le había dedicado tras su artículo anterior.
Rajoy cierra con una frase que resume su actitud desde que estalló el caso: "Ustedes ya saben cómo soy y lo que pienso. ¡Viva España! Hemos ganado una vez más".
Una polémica que viene de antes
Todo arrancó con la columna que Rajoy publicó tras la victoria de España sobre Bélgica en cuartos, donde describió a Francia como una selección de "muy alto nivel" pero, matizó, "sin franceses". La frase fue interpretada como un cuestionamiento a la nacionalidad de jugadores como Mbappé, Dembélé u Olise, hijos de familias camerunesas, malienses o congoleñas, aunque nacidos o nacionalizados en Francia. La embajada francesa recordó que 23 de los 26 convocados nacieron en territorio galo, y el Gobierno de Sánchez, junto a varios ministros franceses, calificó las palabras de xenófobas.
El Gobierno, en esta columna anterior, ya respondió con dureza a las declaraciones del expresidente Mariano Rajoy. El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, le acusó de "avergonzar a España" con sus comentarios. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, trasladó a su homólogo francés que el artículo de Rajoy no representa "el sentir mayoritario de los españoles". En la misma línea, la ministra portavoz, Elma Saiz, criticó que el dirigente del PP no haya pedido disculpas por sus palabras.
Este miércoles, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, también reaccionó al segundo artículo publicado por Rajoy a través de la red social X. "Es sorprendente que Mariano Rajoy, que no conoce la realidad española, haya sido presidente y que, sin saber de los valores del deporte, escriba de fútbol. Menudo chiste", escribió.
La polémica llegó también al vestuario español. Preguntado por las palabras de Rajoy en la previa de la semifinal, Lamine Yamal, hijo de padre marroquí y madre ecuatoguineana, evitó entrar en la confrontación política y prefirió reivindicar el fútbol como herramienta de convivencia, señalando que España y Francia son buenos ejemplos de integración.
El precedente senegalés
El propio Ousmane Dembélé, una de las estrellas francesas señaladas por Rajoy, tiene raíces familiares en Senegal y Mauritania. Y el debate sobre los orígenes de la plantilla francesa no nació con la columna del expresidente español: antes del partido entre Francia y Senegal, disputado el pasado 16 de junio, el propio Ousmane Sonko, presidente de la Asamblea Nacional senegalesa, ya había hecho declaraciones en una línea muy parecida sobre la composición del combinado galo, sin que en aquel momento generaran una repercusión comparable.
Lekja, presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol, se quejó sobre la 'españolidad' de Yamal
La polémica sobre la identidad de las selecciones nacionales no afecta únicamente a Francia. El presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, Fouzi Lekjaa, también ha reavivado el debate al referirse a Lamine Yamal y a su decisión de representar a España en lugar de Marruecos.
En una entrevista que concedió a la revista francesa 'Onze Mondial', Lekjaa insistió en que la federación siempre respetó la elección del futbolista y que nunca modificó su relación con él ni con su familia. Sin embargo, una de sus afirmaciones fue interpretada como un reproche velado al internacional español: "Lamine Jamel. No conozco a ningún español que se llame Jamel".
La frase ha generado numerosas reacciones al poner nuevamente sobre la mesa el debate sobre la nacionalidad, las raíces familiares y el sentimiento de pertenencia de los futbolistas con doble ascendencia. Lamine Yamal pudo elegir entre ambas selecciones antes de decantarse por la española, una decisión que sigue siendo objeto de comentarios desde Marruecos.