Loader
Encuéntranos
Publicidad

¿Un BCE a merced del petróleo? Lagarde no descarta subir los tipos en septiembre

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, comparece ante la prensa en Fráncfort el jueves 23 de julio de 2026 tras una reunión del consejo del BCE.
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, atiende a los medios en Fráncfort, Alemania, el jueves 23 de julio de 2026 tras una reunión del consejo del BCE. Derechos de autor  Copyright 2026 The Associated Press. All rights reserved
Derechos de autor Copyright 2026 The Associated Press. All rights reserved
Por Piero Cingari
Publicado última actualización
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

La presidenta del BCE advirtió de que los precios del petróleo podrían marcar la decisión sobre los tipos de interés en septiembre.

Hace seis semanas, el Banco Central Europeo parecía estar ganando su batalla contra la inflación.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Los precios del petróleo habían caído con fuerza tras el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, la inflación se moderaba más deprisa de lo previsto y la economía de la eurozona demostraba ser más resistente de lo que se temía en un principio.

Para el jueves, la conversación en Fráncfort había cambiado por completo.

Christine Lagarde mencionó en repetidas ocasiones los precios de la energía, en particular del petróleo, durante su rueda de prensa, subrayando hasta qué punto la evolución geopolítica ha reconfigurado las perspectivas del BCE.

Aunque los responsables de política monetaria insisten en que su decisión de septiembre seguirá dependiendo de los datos, el mensaje fue claro, la trayectoria de los precios del petróleo puede ser ahora la variable más determinante a la hora de decidir si los tipos de interés se mantienen sin cambios o vuelven a subir.

De la tregua al optimismo…

El Consejo de Gobierno del BCE dejó sin cambios sus tres tipos de interés clave, tal y como se esperaba.

Sin embargo, el tono de la rueda de prensa de Lagarde fue notablemente más prudente de lo que sugería la propia decisión.

Lagarde desveló que el Consejo de Gobierno había dedicado los dos últimos días a reconstruir todo lo que había cambiado desde su reunión de junio.

En un primer momento, las noticias eran alentadoras.

La inflación se desaceleró más de lo previsto hasta el 2,8 %, la actividad económica aguantó mejor de lo anticipado y el Memorando de Entendimiento entre Estados Unidos e Irán, seguido de un alto el fuego, empujó a la baja de forma brusca los precios del crudo.

"Esa fue la primera parte de ese periodo", señaló Lagarde, "pero luego el contexto cambió".

…a un nuevo sobresalto del petróleo

"El memorando de entendimiento tuvo una vida muy corta. El alto el fuego se rompió en varias ocasiones y nos ha llevado a la situación actual, con un claro recrudecimiento del conflicto y una evolución muy grave en los mercados de materias primas", afirmó Lagarde.

Ese giro abrupto es precisamente la razón por la que el BCE decidió no mover los tipos el jueves.

En lugar de reaccionar únicamente a las alentadoras cifras de inflación de junio, las autoridades tratan de evaluar si el nuevo choque energético será temporal o si se convertirá en un problema de inflación más amplio.

"El impacto inflacionista completo del choque energético aún no se ha manifestado", indicó, y añadió que las autoridades están siguiendo de cerca "la intensidad y la duración del choque", así como cualquier efecto indirecto o de segunda ronda.

Por ahora, sin embargo, Lagarde señaló que el banco central no ve indicios de que los trabajadores estén respondiendo con mayores demandas salariales.

Es quizá la evolución que más temen las autoridades, porque podría hacer que la inflación se prolongara durante mucho más tiempo.

"Seguimos bien posicionados para gestionar esta incertidumbre", aseguró Lagarde.

El precio del petróleo se convierte en la mayor preocupación del BCE

El momento de la reunión del BCE difícilmente podía haber sido más complicado.

Mientras Lagarde hablaba en Fráncfort, el Brent se disparó más de un 6 % hacia los 100 dólares por barril, su nivel más alto desde mayo, después de que los rebeldes hutíes respaldados por Irán reivindicaran ataques contra petroleros saudíes en el mar Rojo, lo que intensificó el temor a interrupciones de suministro.

Los ataques se suman a nuevos bombardeos en torno al estrecho de Ormuz y a la creciente preocupación por las rutas marítimas en uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.

Lagarde reconoció que los últimos ataques se produjeron después de que el Consejo de Gobierno hubiera concluido ya sus debates de política monetaria, de modo que no influyeron directamente en la decisión del jueves.

No obstante, calificó estos acontecimientos de "alarmantes" y confirmó que el personal del BCE ya ha recibido instrucciones para realizar un análisis más profundo de distintos escenarios de precios del petróleo y del gas de cara a la reunión de septiembre.

Señaló que las autoridades prestan mucha atención no solo a los precios del crudo, sino también a los mercados de gas natural, donde las reservas siguen relativamente bajas a las puertas del invierno.

Septiembre sigue abierto

Quizá la señal más clara de la rueda de prensa del jueves llegó cuando Lagarde desveló que la decisión de hoy había sido unánime, aunque no exenta de debate.

Reconoció que varios miembros del Consejo de Gobierno se preguntaron si el BCE no debería haber considerado ya otra subida de los tipos de interés.

En última instancia, las autoridades acordaron que esperar a septiembre les permitirá evaluar dos informes adicionales de inflación, datos actualizados de crecimiento y nuevas proyecciones del personal antes de decidir si es necesaria una política más restrictiva.

"La carga de la prueba recae en los datos", dijo Lagarde al ser preguntada por si afrontan un listón más alto quienes abogan por otra subida de tipos o quienes defienden mantener la política sin cambios.

El mensaje deja todas las opciones abiertas para septiembre.

El BCE insiste en que no está comprometiéndose de antemano con ninguna senda específica de tipos de interés, pero la rueda de prensa del jueves sugiere que la reacción de la institución está cada vez más ligada a lo que ocurra en los mercados energéticos.

Lagarde también rechazó las especulaciones sobre su posible salida del BCE antes de que finalice su mandato y afirmó, "no se van a deshacer de mí antes de 2027", antes de añadir que "cuando hay nubes en el horizonte, el capitán permanece en el barco".

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

El BCE mantiene tipos en 2,25%, la guerra en Irán deja abierta otra subida

La otra cara de los fármacos adelgazantes GLP-1: riesgo bajo pero real de caída del cabello

La UE frente a las grandes tecnológicas y la aprobación del paquete de sanciones