Amplias zonas del sur de China se encontraban el domingo en máxima alerta por inundaciones después de que el tifón Noul tocara tierra a primera hora de la mañana, y muchas áreas seguían en alerta reforzada hasta la mañana del lunes.
Una riada repentina provocada por fuertes lluvias golpeó el domingo un lugar turístico en el noroeste de China, donde causó la muerte de diez personas y dejó 23 heridas, según informaron los medios públicos.
"Una riada de montaña provocada por un episodio breve de lluvia intensa en un paraje turístico del condado de Weiyuan, en la ciudad de Dingxi, atrapó a varios campistas" en ese lugar de la provincia de Gansu, informó la cadena estatal 'CCTV'.
Un informe anterior de 'CCTV' situó la riada repentina en la zona paisajística de Shuangshimen, en las escarpadas áreas montañosas del sur de Gansu, a unos 1.200 kilómetros al suroeste de la capital, Pekín.
Shuangshimen es conocida por sus arcos de piedra naturales, sus praderas alpinas y sus arroyos de montaña, y es un lugar de acampada muy popular en verano. "Los heridos han sido trasladados al hospital para recibir tratamiento y otras 174 personas han sido rescatadas", señaló 'CCTV' citando a responsables locales.
Amplias zonas del sur de China se encontraban el domingo en máxima alerta por inundaciones después de que el tifón Noul tocara tierra a primera hora de la mañana, y muchas áreas seguían en alerta reforzada hasta la mañana del lunes.
Algunas zonas de Gansu, pese a encontrarse lejos de la trayectoria de Noul, también registraron fuertes lluvias el domingo, y las autoridades locales de toda la provincia emitieron avisos de fenómenos adversos y pidieron a la población que permaneciera en casa, siguiera las instrucciones de seguridad y extremara la precaución.