La nueva propuesta supone el segundo intento de Infantino de privatizar activos del fútbol mundial. En 2018, el presidente de la FIFA ya planteó un macroproyecto de varios miles de millones de dólares para crear nuevos torneos globales con financiación privada.
El plan del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para crear una empresa de 20.000 millones de dólares (17.500 millones de euros) que gestionaría la Copa del Mundo con inversores privados, incluida la familia del yerno del presidente estadounidense Donald Trump, Jared Kushner, se anunció el martes y fue atacado de inmediato por la UEFA, el organismo que gobierna el fútbol europeo.
Los planes de Infantino para constituir una filial comercial, que se llamaría FIFA Forward Enterprise (FFE) y gestionaría competiciones como la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes, fueron adelantados por el diario 'The Times' de Londres.
La FIFA señaló en un comunicado que la FFE recaudaría hasta 4.200 millones de dólares (3.700 millones de euros) a finales de este año para ayudar a financiar programas de desarrollo "sobre la base de una valoración inicial de capital de 20.000 millones de dólares, seleccionando cuidadosamente a inversores a largo plazo que adquirirán participaciones minoritarias y sin control".
La UEFA marca una línea roja
La FIFA trabaja con el banco neoyorquino JP Morgan, mientras que entre los potenciales inversores figura Thrive Eternal, lanzada por Joshua Kushner, cuyo hermano Jared está casado con Ivanka Trump, hija del presidente estadounidense.
La Copa del Mundo masculina que terminó este mes no hizo sino estrechar los lazos políticos y personales entre Trump e Infantino y alimentar las preocupaciones sobre esa relación, también en la UEFA.
"Esto cruza una línea que las instituciones que gobiernan el fútbol nunca deberían cruzar. La UEFA se lo toma extremadamente en serio. Toda federación nacional de fútbol debería hacer lo mismo", afirmó la UEFA en un duro comunicado difundido poco después de la publicación del artículo de 'The Times'.
La UEFA carga contra la falta de transparencia
"El alma y la gobernanza del fútbol no son activos que se puedan negociar, y menos aún con cero transparencia sobre quién obtiene beneficios económicos", añadió la UEFA el martes, en respuesta a las informaciones sobre la venta de participaciones en competiciones de la FIFA.
La FIFA es actualmente una asociación sin ánimo de lucro con sede en Suiza que agrupa a sus 211 federaciones nacionales miembro en todo el mundo. Esos miembros deben aprobar cualquier plan y, según la FIFA, tendrían la posibilidad "de acceder a hasta 20 millones de dólares (17,5 millones de euros) en capital extraordinario". "Se trata de la democratización del fútbol en todo el mundo", afirmó Infantino en un comunicado de la FIFA, que añadió que "ya ha comenzado un proceso de consulta".
Infantino promete más ingresos a las federaciones
El esquema del sorprendente anuncio del martes fue detallado por Infantino a los miembros que se reunieron en Manhattan el 18 de julio, un día antes de la final de la Copa del Mundo entre España y Argentina. Allí, el presidente de la FIFA prometió "liberar el potencial comercial y las oportunidades que tiene la FIFA".
El comunicado de la FIFA sobre el proyecto propuesto se centraba en cuánto dinero podría recibir cada uno de sus 211 miembros hasta 2038 en el Programa FIFA Fast-Forward.
En lugar de los actuales 8 millones de dólares (7 millones de euros) en fondos de desarrollo prometidos a cada federación durante el ciclo comercial de la Copa del Mundo 2027-30, serían 20 millones, luego 22 millones (19,3 millones de euros) y 24 millones (21 millones de euros) en los ciclos siguientes.
Intentos previos de privatizar activos
La iniciativa propuesta es la segunda vez que Infantino intenta sacar adelante un acuerdo multimillonario con respaldo privado en una presidencia de 11 años cada vez más controvertida.
En 2018, Infantino planteó una oferta confidencial de 25.000 millones de dólares (22.000 millones de euros) a 12 años con la japonesa SoftBank para crear nuevas competiciones globales, incluida una ampliación del Mundial de Clubes masculino, aparentemente respaldada por inversión saudí.
Aquella operación fracasó finalmente tras encontrarse con la férrea oposición de la UEFA, que veía amenazados sus principales activos, la Liga de Campeones y la Eurocopa.
Pese a ello, Infantino estrechó sus vínculos con el fútbol saudí y con el príncipe heredero del reino, Mohammed bin Salman. Riad será sede de la Copa del Mundo 2034 y fue uno de los principales financiadores del renovado Mundial de Clubes masculino disputado en Estados Unidos en 2025, que el Chelsea ganó en un vibrante 3-0 frente al Paris Saint-Germain.
El futuro de Infantino
La FIFA ingresó una cifra récord de unos 12.000 millones de dólares (10.500 millones euros) por la Copa del Mundo 2026, que registró precios sin precedentes para entradas y paquetes de hospitalidad en Estados Unidos, Canadá y México.
El éxito económico del Mundial recién concluido apunta a que Infantino será reelegido el año que viene sin oposición para un cuarto y último mandato, hasta 2031. En su reelección por aclamación en 2023 en Ruanda, Infantino sugirió que cualquier director ejecutivo de una empresa privada que lograra resultados financieros similares se mantendría en el cargo para siempre.
El posible salto de Infantino más allá de la FIFA
Desde hace años circulan especulaciones sobre que Infantino podría aspirar a un papel global distinto en el fútbol más allá de la presidencia de la FIFA, que está previsto que termine cuando cumpla 61 años. 'The Times' informó el martes de que podría crearse para Infantino un cargo de comisario, similar al de un director ejecutivo, al frente de la nueva estructura de la FFE.
"Esto nunca se ha planteado", respondió la FIFA en un comunicado, "sin embargo, el presidente de la FIFA y la administración de la FIFA tendrán y deberán tener papeles protagonistas en esta entidad, si se aprueba".
En el comunicado del martes no se fijó ningún calendario para el debate y la toma de decisiones por parte de la FIFA, su Consejo, presidido por Infantino, y las 211 federaciones nacionales de fútbol miembro a las que representa.