La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) de Colombia ha elaborado unas recomendaciones para evaluar los interiores y exteriores de las edificaciones y reconocer si se está más seguro fuera o dentro de las mismas.
Las autoridades colombianas tratan de cuantificar (además del mínimo de 132 fallecidos y 570 heridos en los departamentos de El Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío) los daños materiales totales que ha sufrido Colombia a lo largo de su Eje Cafetero. Las alcaldías de Pereira, Cali y Caldas capital han optado por instaurar un toque de queda para evitar saqueos y ayudar a las autoridades al rescate de personas entre ruinas y edificios que aún podrían derrumbarse en los últimos días.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) de Colombia, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) de España y la Universidad de Granada recomiendan una serie de acciones preventivas a realizar en caso de que se valore que el interior de la casa afectada resulta más seguro que permanecer en la calle.
Como es evidente, hay que alejarse de cualquier edificio con desperfectos y acudir hacia áreas abiertas: tras un terremoto de gran magnitud pueden producirse decenas de réplicas que, como en el caso del actual seísmo, terminen por rematar a las construcciones o provocarles aún más daños. Si se encuentra en un lugar cercano a la costa, opte por un lugar alejado, elevado y esté atento a los mensajes de las autoridades: podría producirse una alerta por tsunami.
En caso de evacuar el edificio, siempre se deben utilizar las escaleras si es posible y nunca los ascensores. Esta norma se aplica también al momento del propio terremoto, en caso de que se produzcan nuevas réplicas. Se debe proceder con mucha precaución si se observan grietas de más de tres milímetros de grosor en esta u otras estructuras.
Inspeccionar la vivienda por fuera
Tras alejarse de las inmediaciones y permanecer en una zona donde no puedan caernos encima cascotes o escombros, se debe analizar si la vivienda permanece en su eje o inclinada con respecto a edificaciones contiguas, si la acera frente a ella mantiene desperfectos y el estado de los postes de luz cercanos.
A continuación se examinará la fachada para comprobar la existencia de posibles grietas: las más peligrosas son diagonales y con un grosor de entre uno y tres milímetros. Si son inferiores a uno, se trata generalmente de daños leves.
¿Qué hacer en el interior?
Una vez dentro, es perentorio cerrar todas las llaves de agua, luz y gas de los domicilios, por si la estructura de los suministros ha quedado dañada y pudiera provocar mayores destrozos.
Nos haremos una idea del daño estructural examinando vigas, columnas y muros estructurales. Si se perciben grietas entre uno y dos milímetros en el hormigón o daños superficiales, hablaríamos de un daño moderado. Si hay un agrietamiento notable y se perciben materiales interiores expuestos, como el acero, el edificio no es seguro. La regla del agrietado diagonal y del tamaño superior a dos milímetros se mantiene en interiores, tanto en muros como en la mampostería.
En cuanto al techo, los expertos hablan de daños moderados si las tejas o láminas se han desplazado entre un 30% y un 45%, y de peligro inminente si este porcentaje es superior o ya ha habido derrumbamientos en la estructura.
Hay que tener precaución al abrir armarios: algunos objetos pueden haber quedado en posición inestable y causar accidentes. También hay que evitar consumir agua del grifo por si ha quedado contaminada.
Otras reglas cívicas básicas
No se deben hacer llamadas que no sean de emergencia para no saturar las líneas telefónicas y dejar sin cobertura a alguien que lo necesite de verdad. Si escucha a alguien atrapado entre los escombros, debe indicarle que se tape boca y nariz para evitar inhalar polvo y que, en la medida de lo posible, golpee algún objeto cercano para indicar su posición. En caso de que vea un herido grave pero no atrapado, no debe trasladarlo hasta que no lleguen las autoridades.