Cientos de simpatizantes se congregaron ante la antigua embajada estadounidense, mientras helicópteros militares lanzaban flores. Sin embargo, los críticos de los talibanes temen un agravamiento de las violaciones de derechos humanos.
En el quinto aniversario de su regreso al poder en Afganistán, tras la retirada de las tropas estadounidenses del país, los talibanes celebraron lo que ellos califican de "estabilidad restaurada y fin de décadas de conflicto".
Miles de afganos se congregaron el sábado en las calles de Kabul para celebrar, con coches cubiertos de banderas. Ante la antigua embajada estadounidense se realizó un desfile de deportistas, en el que solo participaron hombres debido a que las mujeres tienen prohibido practicar deporte.
Hubo también celebraciones en otras provincias afganas, con banderas talibanas y carteles con lemas que ensalzaban el regreso de los talibanes al poder.
Cinco años después, algunos países mantienen relaciones oficiosas con la administración talibán, aunque solo Rusia la ha reconocido formalmente como gobierno legítimo de Afganistán.
Con motivo del aniversario del sábado, Zia Ahmad Takal, portavoz del ministerio de Exteriores talibán, instó a más países a "invertir y hacer amplio uso de las oportunidades económicas disponibles" en Afganistán.
Una crisis humanitaria cada vez más grave
En un mensaje en vídeo difundido en redes sociales, el relator especial de Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Afganistán, Richard Bennett, afirmó que el país atraviesa una profunda crisis de derechos humanos.
Unesco, la agencia de educación y cultura de la ONU, calcula que alrededor de 2,4 millones de niñas han sido excluidas de la educación secundaria. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU advierte de que la desnutrición infantil ha alcanzado niveles críticos en un tercio de las provincias de Afganistán y se espera que empeore debido a la falta de financiación.
Prácticamente de inmediato tras tomar el poder en 2021, los talibanes incumplieron sus promesas de permitir el acceso de las mujeres a la educación y al empleo, imponiendo una prohibición de la escolarización de las niñas más allá de sexto curso y, más tarde, vetando por completo la educación superior para las mujeres.
A día de hoy, las mujeres tienen un acceso muy restringido a los espacios públicos y tienen prohibida la entrada a lugares como parques y gimnasios. Se les prohíbe totalmente practicar deporte y viajar a otros lugares si no van acompañadas por un hombre.
El trato que los talibanes dispensan a mujeres y niñas sigue siendo uno de los principales obstáculos para una mayor aceptación internacional de su gobierno.
La retirada de las tropas estadounidenses
Los talibanes se hicieron con el poder en 2021, después de que Estados Unidos y sus aliados se retiraran tras una guerra de dos décadas que, según el entonces presidente estadounidense Joe Biden, costó en torno a un billón de dólares.
La retirada dio lugar a escenas caóticas en el aeropuerto de Kabul, mientras multitudes intentaban huir del país desesperadamente.
En un comunicado difundido durante el fin de semana, el Ministerio de Asuntos Exteriores francés reafirmó su solidaridad con los ciudadanos afganos, y recalcó que no habrá normalización del régimen talibán mientras no respeten sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, lucha contra el terrorismo y gobernanza inclusiva.
En otro comunicado publicado a comienzos de la semana, la Unión Europea reiteró su postura de que "no reconoce ni legitima a las autoridades de facto dirigidas por los talibanes, pero mantiene un contacto operativo con ellas sobre sus valores e intereses fundamentales, incluidos los derechos de las mujeres y las niñas".
Sin embargo, responsables de la UE y representantes talibanes se reunieron en Bruselas en junio para abordar la aceleración de las deportaciones de migrantes afganos al país, una iniciativa criticada como una "normalización" de los vínculos con el régimen.