Las autoridades de Monrovia anunciaron el martes que el país aceptará en el plazo de un año hasta 1.200 ciudadanos extranjeros deportados desde la nación norteamericana.
Una veintena de inmigrantes deportados desde Estados Unidos han aterrizado en Liberia, los primeros de hasta 1.200 ciudadanos extranjeros que este país de África occidental ha acordado aceptar. Liberia es la última nación africana que acepta acoger a inmigrantes deportados por parte de la segunda Administración del presidente estadounidense Donald Trump. Un avión con 20 personas aterrizó en el aeropuerto internacional del país poco antes de las 13:00, hora local, del jueves.
Posteriormente, subieron a un autobús que salió del aeropuerto, situado cerca de la capital, Monrovia. Personal de la Comisión Liberiana de Repatriación, Reasentamiento y Reintegración fue visto atendiendo a los recién llegados. Los periodistas fueron mantenidos a distancia y no pudieron hablar con ellos.
Liberia, no obstante, asegura que dichas personas son "libres de abandonar el país cuando así lo deseen" o de solicitar asilo. El Gobierno afirmó que "no ha exigido ni recibido ninguna compensación ni promesa de recompensa a cambio de su consentimiento para participar en el programa".
Las autoridades de este Estado atlántico aseguran que "recibirán apoyo para ayudar a gestionar este programa y reforzar en general su sistema migratorio" en el marco de esta asociación, que describe como "enteramente humanitaria". En su segundo mandato, Trump ha ampliado el perfil de las personas susceptibles de ser deportadas y ha incluido a quienes contaban con protecciones legales que, bajo Gobiernos anteriores, les permitían vivir y trabajar en Estados Unidos por temor a sufrir persecución en sus países de origen.
Washington ha sostenido que, legalmente, solo tiene prohibido devolver a estas personas directamente a sus países de origen. Otros países africanos que han cerrado acuerdos con Washington para acoger a nacionales de terceros países deportados incluyen Sierra Leona, Guinea Ecuatorial, Ghana, Ruanda, Sudán del Sur, Camerún, Esuatini y la República Democrática del Congo.