Las armas autónomas letales son sistemas capaces de seleccionar objetivos y emplear la fuerza sin intervención humana, una tecnología cuyo rápido avance preocupa a la ONU y la Cruz Roja.
La ONU y Cruz Roja advirtieron este martes de que el mundo está "peligrosamente cerca" de un futuro en el que las armas autónomas, los llamados 'robots asesinos', puedan tener como objetivo a seres humanos, y lanzaron un llamamiento urgente para establecer normas internacionales.
La advertencia sigue a un llamamiento formulado en 2023 por el secretario general de la ONU, António Guterres, y Mirjana Spoljaric Egger, presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, para que los países establecieran este año prohibiciones y restricciones concretas sobre esta tecnología en rápido desarrollo.
"Hoy renovamos este llamamiento con una urgencia aún mayor", señalaron en una declaración conjunta, y añadieron que, aunque sus "preocupaciones fundamentales siguen siendo las mismas, los riesgos se han intensificado".
"Estamos peligrosamente cerca de cruzar una línea roja moral: que las máquinas seleccionen de forma autónoma a seres humanos como objetivos", advirtieron. Por sistemas de armas autónomas letales se entienden generalmente aquellos sistemas de armamento que seleccionan objetivos y emplean la fuerza sin intervención humana. Hasta la fecha no se ha confirmado el uso de armas totalmente autónomas.
Pero con la tensión global disparada y los conflictos en Oriente Medio y Ucrania, donde la guerra con drones se ha convertido en un elemento central del campo de batalla, crece el temor a que eso pueda ocurrir pronto. Actualmente no existe ningún tratado específico sobre armas autónomas y armas basadas en inteligencia artificial.
Los sistemas de armas autónomas no forman parte de un futuro lejano: "La carrera hacia sistemas con mayores niveles de autonomía ya está en marcha", afirmaron Guterres y Spoljaric. "Las generaciones futuras preguntarán si los líderes actuaron cuando todavía existía la posibilidad de establecer límites antes de que estas armas proliferaran fuera de control".
Subrayaron que los científicos y los ingenieros implicados en el desarrollo de estos sistemas han dado en muchos casos la voz de alarma. "Cuando los arquitectos de esta tecnología están pidiendo límites, los Estados no pueden permitirse permanecer pasivos", señalaron.
Desde hace una década se debate un posible futuro tratado que regule el uso de armas autónomas. Tras tres años de conversaciones, los países deberán decidir en noviembre si ponen en marcha negociaciones formales sobre un tratado.
Los máximos responsables de la ONU y la Cruz Roja pidieron "valentía política" y advirtieron: "Una falta de acción rápida y decisiva costará vidas". Calificaron de "urgente" la necesidad de contar con normas claramente definidas e insistieron en que "la innovación debe servir a la humanidad, no ponerla en peligro".