La escasa aplicación de las normas de seguridad en la construcción en Pakistán se ha señalado como responsable del elevado número de víctimas mortales en los incendios.
Un incendio en la sala de maternidad de un gran hospital público de la capital de Pakistán causó la muerte de al menos 14 recién nacidos en la madrugada del miércoles, según responsables del hospital y el Gobierno.
El fuego se declaró en la tercera planta de la Unidad de Salud Maternoinfantil del hospital público Pakistan Institute of Medical Sciences (PIMS), según la administración del distrito. Responsables de los servicios de rescate señalaron que el incendio comenzó en torno a las 6:45 (3:45 CEST) después de que, al parecer, explotara el compresor de un aparato de aire acondicionado en la sala de neonatos, situada en el servicio de ginecología del hospital.
Sohail Ashraf, comisionado jefe de Islamabad, indicó en X que los equipos de rescate, los especialistas, la policía y él mismo "llegaron inmediatamente al lugar y controlaron el incendio". Se informó de que al menos un bebé fue rescatado.
El primer ministro Shehbaz Sharif expresó su pesar por las muertes y ordenó una investigación inmediata. "La pérdida de niños en estas circunstancias es irreparable", señaló un comunicado de su oficina.
Sharif trasladó además sus "más sinceras condolencias a las familias de los niños inocentes" y añadió que estaba "profundamente apenado por este trágico incidente". La Policía señaló que los recién nacidos fallecidos en el incendio sufrieron quemaduras graves, por lo que será necesario realizar pruebas de ADN para confirmar su identidad antes de entregar los cuerpos a sus familias.
El comunicado se difundió después de que los padres reclamaran que se les entregaran los cuerpos de inmediato. Los incendios en grandes edificios son frecuentes en Pakistán, a menudo debido a leyes y normas de seguridad deficientes y a su escasa aplicación.