El Gobierno del canciller Merz debe reconocer la victoria de la ultraderechista AfD en Sajonia-Anhalt y el malestar ciudadano que la hizo posible, o afianzará aún más su declive, advirtió un experto en política de la Alemania oriental.
La respuesta del canciller Friedrich Merz y de su Gobierno de coalición a la histórica victoria del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones del estado federado de Sajonia-Anhalt será decisiva para el futuro del Gobierno federal, explicó a Euronews el politólogo Nicolas Spohn.
Los resultados definitivos de los comicios del pasado domingo en este estado del este de Alemania mostraron que la AfD obtuvo el 43,8% de los votos, más del doble que hace cinco años en esta región de 2,1 millones de habitantes. El partido de Merz, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), se hundió hasta el 17,2%.
"En primer lugar, se trata realmente de una victoria histórica para la AfD y de un seísmo para el resto de partidos", señaló Spohn, experto en la política de los estados del este de Alemania.
La victoria de este partido prorruso y antiinmigración marca la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que una formación de extrema derecha se sitúa a las puertas del poder a nivel de un estado federado.
El resultado ha suscitado interrogantes sobre lo que supone para la política nacional alemana. Thorsten Frei, líder de la CDU en el Parlamento federal, el Bundestag, negó que el revés sufrido por la CDU en Sajonia-Anhalt vaya a tener consecuencias a escala nacional.
"Pero esto es lo que frustra a la gente", afirmó Spohn, que añadió que "hacer oídos sordos a las advertencias que lanzan elecciones como la de Sajonia-Anhalt podría darle aún más votos a la AfD".
Malestar entre los votantes
El incumplimiento de las promesas hechas antes de las elecciones de 2025, en particular su compromiso de reactivar la estancada economía alemana, ha hecho que la popularidad de Merz se desplome. Una reciente encuesta de YouGov indica que solo el 16% de los alemanes tiene una opinión favorable de Merz.
"Estas elecciones muestran que la CDU debe corregir su rumbo político a nivel nacional", explicó el politólogo. "Mucha gente está frustrada con el trabajo de la CDU. Prometieron cosas distintas de las que han cumplido tras los comicios. La economía va peor que antes de las últimas elecciones a escala nacional".
Reconoció que algunos factores escapan al control de la CDU, como las guerras en curso en Ucrania e Irán. "Son cuestiones sobre las que el canciller Merz puede hacer poco, pero aun así los alemanes las sienten en su situación económica".
Este malestar es especialmente visible en Sajonia-Anhalt, donde la popularidad de Merz cayó a algo más del 9%. Spohn considera que este factor fue más determinante en el resultado electoral que el apoyo a las propuestas de la AfD.
"No se trata de un apoyo genuino al programa de la AfD, sino más bien a la idea, asociada al partido, de que hay que hacerlo todo de otra manera".
Sajonia-Anhalt, cuyo territorio formaba parte de la antigua República Democrática Alemana (Alemania Oriental), ha sufrido el mayor descenso demográfico de todos los estados alemanes en los últimos 35 años, con la pérdida de una cuarta parte de su población desde la reunificación de 1990. La situación se nota especialmente en las zonas rurales y entre los jóvenes, que son los más afectados por la falta de docentes y las escasas perspectivas laborales.
"Lo que intento decir es que el 40% de los votantes no opta por la AfD por sus políticas de extrema derecha, sino a pesar de ellas. La gente en el este de Alemania no es más de derechas, simplemente está más frustrada".
El partido llega ahora con un fuerte impulso a las elecciones regionales en Berlín y en otro estado del este, Mecklemburgo-Pomerania Occidental, que se celebran en menos de dos semanas. La AfD encabeza las encuestas de intención de voto en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, con alrededor del 35%.
Para cambiar la tendencia, sostiene Spohn, la CDU de Merz tendrá que ofrecer una perspectiva positiva a los votantes. "En este momento no tenemos esa visión en positivo y la AfD es el único partido que ofrece a los ciudadanos una cierta expectativa favorable, que era 'todo es posible'. Y si todo es posible, todo también puede ser distinto".