Antes campo de batalla para la rivalidad propagandística de la Guerra Fría, el espacio se ha convertido hoy en un escenario estratégico clave, donde los estados pugnan por una ventaja militar y tecnológica.
La Fuerza Espacial de Estados Unidos confirmó este lunes que el país ha desplegado armas en órbita. "Estados Unidos cuenta con armas de control espacial en órbita capaces de defender a la Fuerza Conjunta frente a acciones hostiles de adversarios", señaló un portavoz de la fuerza en un comunicado.
"El control espacial engloba las áreas de misión necesarias para disputar y dominar el dominio espacial, utilizando medios cinéticos y no cinéticos para afectar las capacidades del adversario", añadía el comunicado. Añadía que "estas capacidades pueden emplearse con fines ofensivos y defensivos".
En respuesta al anuncio estadounidense, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China instó a Estados Unidos a detener su "acumulación militar" en el espacio y afirmó que China "se opone a cualquier carrera armamentística en el espacio exterior o a cualquier intento de militarizarlo y convertirlo en una zona de guerra".
El Kremlin también ha pedido que el espacio se mantenga "libre de cualquier tipo de armas". "Confiamos en una amplia consolidación internacional para seguir trabajando por la completa desmilitarización del espacio", declaró el portavoz del Kremlin Dmitri Peskov.
Los competidores estratégicos en el espacio
El ámbito espacial se percibe cada vez más como un componente crítico de la seguridad nacional, dado que buena parte de la economía mundial depende de infraestructuras espaciales como los satélites.
Lo que antes era un terreno de competencia propagandística en la Guerra Fría se ha convertido ahora en un escenario estratégico clave, mientras los Estados pugnan por ventajas militares y tecnológicas.
Estados Unidos dio un paso para posicionarse mejor en 2019, cuando creó la Fuerza Espacial para hacer frente a lo que las Fuerzas Armadas describen como la "amenaza creciente que plantean los competidores estratégicos". Washington recela especialmente de las posibles amenazas de China y Rusia en el espacio.
La Fuerza Espacial sostiene que Pekín y Moscú están desarrollando una serie de nuevos sistemas destinados a aumentar la eficacia militar y "poner fin a cualquier dependencia de los servicios espaciales estadounidenses", al tiempo que "prueban y despliegan sofisticadas capacidades antisatélite".
Según la Fuerza Espacial, el Ejército chino considera que el espacio desempeñará un papel importante en los futuros conflictos, "permitiendo ataques de precisión a larga distancia y negando a otros ejércitos el uso de información procedente del espacio". Añade que China también está desarrollando y operando capacidades espaciales y antisatélite como parte de su esfuerzo por modernizar sus fuerzas armadas.
Rusia, por su parte, gestiona uno de los mayores programas espaciales del mundo y, aunque se ha visto lastrada por problemas de financiación y por su aislamiento internacional, sigue siendo un "actor espacial competente", según la Fuerza Espacial. "Rusia considera el espacio un dominio de combate y cree que la supremacía espacial será un factor decisivo en los conflictos futuros", añade.