Los ministros de Exteriores de la Unión Europea difundieron una evaluación conjunta sobre los riesgos que plantea China, advirtiendo que Pekín amenaza no solo la economía del bloque, sino también su seguridad, y subrayando la ambición compartida de China y Rusia de imponer su dominio regional.
Los ministros de Exteriores de la UE presentaron un sombrío diagnóstico sobre el papel geoestratégico de Pekín, advirtiendo de que China cuenta con "ventajas asimétricas" frente a la UE gracias a su dominio económico y tecnológico, lo que la convierte en un "desafío estratégico crucial a largo plazo" para el bloque.
Las tensiones entre la UE y China se han intensificado en los últimos meses, después de que el bloque fijara un plazo límite en octubre para reequilibrar mediante el diálogo las relaciones comerciales con Pekín, ante un exceso de capacidad china que amenaza sectores enteros de la economía europea.
Sin embargo, cada nuevo paso dado por Bruselas para proteger su mercado ha provocado amenazas de represalias por parte de China, que dispone de una importante palanca sobre la UE gracias a su control del suministro de tierras raras, vitales para la industria de defensa del bloque y las tecnologías verdes.
"Las ventajas asimétricas de China respecto a la UE, desde los desequilibrios comerciales y las materias primas críticas hasta los avances tecnológicos en algunos ámbitos, sumadas a su disposición a utilizar todo ello como palanca frente a la UE y otros actores para perseguir su ambición de convertirse en la primera potencia mundial, convierten a China en un desafío estratégico crucial a largo plazo", añadieron en un comunicado conjunto.
Los ministros describieron además a Pekín como un "facilitador clave" de la invasión rusa a Ucrania y sostuvieron que China y Rusia buscan "consolidar su dominio regional y reconfigurar el orden mundial conforme a sus intereses, impulsando un regreso a la lógica de las esferas de influencia".
China y Rusia refuerzan su "asociación estratégica"
El documento añade que las crecientes "ambiciones y firmeza" de Pekín, combinadas con su competencia "estratégica" con Estados Unidos, "afectarán cada vez más a la seguridad, la competitividad y la seguridad y resiliencia económicas de la UE".
Esta advertencia llega después de que la UE se viera convertida en daño colateral de la guerra comercial entre Estados Unidos y China el año pasado, cuando Pekín restringió las exportaciones mundiales de tierras raras, sobre las que mantiene un monopolio, poniendo en peligro cadenas de valor industriales clave en toda Europa.
Además, pese a que Pekín niega cualquier papel en la guerra de Ucrania, varias empresas chinas fueron objeto de sanciones de la UE en el marco del vigesimoprimer paquete sancionador del bloque, anunciado en abril. El texto también subraya las inversiones a largo plazo de Pekín y Moscú en capacidades militares, sus aspiraciones de superioridad tecnológica y el uso de la presión económica para hacer avanzar sus ambiciones estratégicas.
El memorando añade que "la profundización de la asociación estratégica entre China y Rusia" reforzará aún más "la interconexión de los teatros estratégicos desde Europa hasta el Indo-Pacífico", lo que vinculará y amplificará las amenazas de seguridad a las que se enfrenta la UE.