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El Kennedy Center cierra por reformas tras el veto judicial al regreso del nombre de Trump

Un cartel colocado en una verja frente al John F. Kennedy Center for the Performing Arts en Washington, martes, 15 de septiembre de 2026
Un cartel colocado en una verja frente al John F. Kennedy Center for the Performing Arts en Washington, martes, 15 de septiembre de 2026 Derechos de autor  Jacquelyn Martin / AP
Derechos de autor Jacquelyn Martin / AP
Por Jerry Fisayo-Bambi
Publicado
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El presidente sostiene que los 257 millones de dólares (unos 222,72 millones de euros) aprobados por el Congreso para reparaciones solo se liberarían si se permite el cambio de nombre, pero la Justicia federal ha decidido dos veces que esa condición no puede cumplirse sin la aprobación del Congreso.

La mayor parte del Kennedy Center de la capital estadounidense, Washington DC, cerrará para acometer obras de reparación después de que el consejo de administración votara el martes a favor, pocas horas después de que un juez federal volviera a impedir que el emblemático recinto se rebautizara con el nombre del presidente Donald Trump.

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"En pocas palabras, los demandados no pueden instalar memoriales dedicados al presidente Trump ni a nadie ni a ninguna otra cosa en el Kennedy Center sin el visto bueno del Congreso", afirmó el juez federal de distrito Christopher Cooper en su última resolución del martes.

Trump respondió a la decisión asegurando que los 257 millones de dólares (unos 222,72 millones de euros) asignados por el Congreso para las reparaciones solo se desembolsarán si se autoriza el cambio de nombre, una condición que los tribunales federales han dictaminado en dos ocasiones que no puede cumplirse sin la aprobación del Congreso.

Cooper dictaminó en mayo que el Kennedy Center había añadido de forma ilegal el nombre de Trump al edificio y ordenó retirarlo. Los responsables de la institución cumplieron en junio, pero dejaron en su lugar la lona y los andamios donde antes lucía el nombre de Trump.

El Departamento de Justicia ha recurrido la última resolución. Trump, nombrado presidente del consejo del Kennedy Center el año pasado por sus aliados en el órgano de gobierno, participó en la reunión virtual y afirmó en redes sociales que había aportado 17 millones de dólares a un fondo dotacional destinado a apoyar la institución.

La reunión registró por momentos intercambios tensos entre Trump y la congresista demócrata Joyce Beatty, de Ohio, que lidera la campaña para frenar los intentos de rendir homenaje al presidente en el Kennedy Center.

Seguidores del Kennedy Center temen una posible demolición

Estos acontecimientos han dejado en el aire el futuro de una de las instituciones culturales más destacadas de Estados Unidos, un espacio donde durante décadas se han reunido presidentes, legisladores y celebridades de todas las ideologías políticas para reconocer y celebrar lo mejor del arte y la cultura estadounidenses.

Los responsables del recinto sostienen que el enorme edificio, cuya construcción comenzó en 1965, necesita con urgencia una renovación. El derrumbe parcial del techo en el pasillo principal del edificio a principios de este mes ha intensificado las peticiones de obras. "El edificio no está diseñado actualmente para perdurar, el presidente lo sabe porque figura entre los mejores constructores del mundo", afirmó en un comunicado Brian Ballard, miembro del consejo del Kennedy Center.

Los visitantes pasean por el John F. Kennedy Center for the Performing Arts, domingo, 6 de septiembre de 2026, en Washington
Los visitantes pasean por el John F. Kennedy Center for the Performing Arts, domingo, 6 de septiembre de 2026, en Washington José Luis Magana / AP

Pero la insistencia de Trump en obtener un reconocimiento físico de su trabajo en el edificio, reminiscente de su tendencia como promotor inmobiliario a estampar su nombre en los inmuebles, se ha convertido en un escollo constante, ha alejado a muchos de los apoyos históricos de la institución y se enfrenta de forma recurrente a obstáculos legales.

La batalla en torno al Kennedy Center supone un inusual revés en el intento de Trump, en su segundo mandato, de transformar de forma drástica la capital estadounidense según sus gustos dorados. Ha derribado el Ala Este de la Casa Blanca y la está sustituyendo por un salón de baile y planea construir un arco de triunfo junto al Cementerio Nacional de Arlington. También contempla renovar un campo de golf a orillas del río Potomac.

El consejo del Kennedy Center votó en agosto inscribir su nombre en la fachada del recinto, de modo que pudiera leerse 'The John F. Kennedy Center for the Performing Arts Restored and Renovated By President Donald J. Trump' ('El Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, restaurado y renovado por el presidente Donald J. Trump').

Si el Trump Kennedy Center Fund alcanzaba los 100 millones de dólares (unos 86,66 millones de euros), se añadiría otra inscripción con el texto 'Endowed by the Trump Kennedy Center Fund' ('Dotado por el Fondo Trump del Kennedy Center')

La plaza situada frente al Kennedy Center también se rebautizaría en honor de Trump. Existen temores de que la Administración pueda intentar demoler el Kennedy Center. Según un escrito presentado el mes pasado, los abogados del Gobierno aseguraron al tribunal que, sin un reconocimiento al presidente, al Kennedy Center le costaría reunir fondos para las obras. Sin ese dinero, apuntaron, el edificio podría tener que ser demolido.

Fuentes adicionales • AP

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