"No confundo el voto de una mayoría del Senado con la amistad entre los pueblos francés y español", subraya en 'Euronews' el presidente del grupo de amistad Francia-España en la Asamblea Nacional, que acompaña a Emmanuel Macron en Madrid.
¿Esperaba el Gobierno francés que una medida esencialmente simbólica, como el envío, cuatro veces al año, de un ministro francés a una reunión del Consejo en España y, a la inversa, despertara una oposición tan firme de la derecha española?
El rechazo, por 142 votos en contra, 106 a favor y una abstención, de la ratificación del Tratado de Amistad y Cooperación entre Francia y España ha venido a ensombrecer la visita de Estado de Emmanuel Macron al reino, la primera en 17 años. En el momento de la votación, a pocos metros del Senado, en el Palacio Real, se celebraba una cena de gala en honor del presidente francés.
Informado de la decisión de los senadores españoles, el presidente francés se ha mostrado convencido de que el tratado terminará entrando en vigor.
"Lo lograremos", declaró simplemente, aludiendo a los cerca de 370 acuerdos alcanzados con España desde el siglo XVII, entre ellos el Convenio de doble nacionalidad firmado en Montauban en 2021. A continuación, concluyó su discurso -pronunciado en parte en español- brindando "por España, por Francia y por la amistad franco-española" ante un centenar de invitados, aunque en ausencia del líder del Partido Popular, mayoritario en el Senado, Alberto Núñez Feijóo, según destaca la prensa española.
Este mediodía, Macron será recibido en el palacio de la Moncloa por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
"Un instrumento de diálogo"
El diputado Karl Olive, presidente del grupo de amistad Francia-España en la Asamblea Nacional, acompaña al jefe del Estado en Madrid. "Se puede debatir sobre un tratado. Pero no deberíamos dejar que una controversia parlamentaria oculte su finalidad: organizar una cooperación más estrecha entre dos países vecinos y amigos, en los ámbitos de la educación, la cultura, la economía, el medio ambiente y la cooperación transfronteriza", explica en exclusiva a 'Euronews'.
El diputado macronista recuerda que "la disposición que ha suscitado inquietudes ha sido aclarada por ambos gobiernos" y posteriormente considerada conforme con la Constitución española por el Tribunal Constitucional.
En su decisión del 23 de septiembre, dictada tras el recurso presentado por el PP, los magistrados consideraron que el tratado no vulneraba la Constitución. El Tribunal Constitucional recordó, en particular, que un intercambio de notas entre los ministros de Asuntos Exteriores de ambos países precisaba que los ministros serían invitados a una reunión "al margen", "distinta" del Consejo de Ministros.
"Por tanto, hay que mirar este texto por lo que es: un instrumento de diálogo y cooperación, no un cuestionamiento de la soberanía de España", subraya Karl Olive.
El presidente del grupo de amistad Francia-España insiste también en los "intereses comunes considerables" de ambos países. Cita en particular los intercambios de bienes entre Francia y España, que alcanzan 91,4 mil millones de euros, y recuerda que "Francia es el primer cliente de España".
"Nuestros vínculos humanos y turísticos son igual de fuertes: en 2025, cerca de 12 millones de turistas franceses visitaron España, mientras que Francia fue el primer destino de los españoles en número de pernoctaciones", enumera este miembro de la delegación francesa.
"Francia y España no eligen su vecindad; sí tienen la opción de convertirla en una fuerza. Ese es todo el sentido del Tratado de Barcelona, y hay que seguir defendiéndolo", concluye el diputado del grupo Ensemble pour la République.
La intervención de Olive ante 'Euronews' es, por ahora, una de las pocas reacciones políticas francesas al rechazo del tratado. En el lado español, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha arremetido contra el PP en X, acusándolo de "sabotear de nuevo el histórico Tratado (...), en detrimento de los intereses de los españoles".
"No tienen ningún sentido del Estado, ni de la amistad ni de la cooperación europea", subrayó.
El Partido Popular, por su parte, subrayó este martes que el voto en contra de este tratado, firmado en enero de 2023 por Pedro Sánchez y Emmanuel Macron y ya ratificado por Francia en 2025, "no cuestiona en absoluto la importancia estratégica de Francia como país vecino, aliado y socio europeo".
El Quai d'Orsay no ha respondido a nuestras solicitudes sobre una posible reacción oficial de Francia.