IKEA estrena en Reino Unido un mercado de segunda mano con pagos en efectivo o crédito extra, mientras mantiene un modelo de 'fast furniture' tan cuestionado por los ambientalistas.
IKEA ha puesto en marcha en el Reino Unido un mercado de segunda mano que ofrece a los clientes una nueva forma de comprar y vender muebles de segunda mano.
La iniciativa, que ya está disponible en países como Suecia y España, da continuidad al servicio Buyback & Resell de 2021 de la compañía. Este permitía a los compradores vender a IKEA determinados productos a cambio de crédito para gastar en tienda.
Pero el nuevo proyecto facilita "transacciones entre particulares", de modo que los vendedores pueden recibir efectivo por sus muebles de segunda mano o una tarjeta digital de reembolso de IKEA .
¿Cómo funciona el mercado de segunda mano de IKEA?
Los clientes pueden anunciar en la plataforma productos de mobiliario y decoración de IKEA que estén a la venta actualmente o que se hayan vendido anteriormente, con la excepción de colchones, electrodomésticos y comida. Tampoco se permiten productos modificados, artículos retirados del mercado ni muebles que no sean de la marca IKEA.
Los vendedores pueden escanear un artículo que cumpla los requisitos para crear un anuncio, lo que facilita dar salida a muebles de IKEA que ya no necesitan. La plataforma ofrece precios recomendados, fotografías profesionales de los productos y medidas precisas, ayudando a los vendedores a preparar sus anuncios.
Cada anuncio incluye además descripciones del producto, instrucciones de montaje e información sobre su cuidado, de modo que los compradores potenciales disponen de datos útiles antes de ponerse en contacto. Los vendedores pueden elegir entre recibir el dinero en efectivo o obtener un 15% adicional si lo cobran en una tarjeta digital de reembolso de IKEA.
El lanzamiento se produce tras una investigación encargada por IKEA que concluyó que más de uno de cada cuatro adultos en el Reino Unido considera que una historia o procedencia personal hace que los muebles de segunda mano les resulten más atractivos.
El año pasado, el 63% de los consumidores británicos compró productos a través de plataformas de reventa, lo que supone un aumento del 51% con respecto a 2024. Más de la mitad, el 52%, vendió algo por internet en los últimos 12 meses, mientras que el 60% afirma que comprar de segunda mano les ayuda a estirar su presupuesto.
"La forma en que la gente amuebla sus hogares ha cambiado", sostiene Greg Lucas, responsable de sostenibilidad de IKEA en Reino Unido e Irlanda.
"Tanto si se mudan, redecoran o buscan una pieza concreta, cada vez más clientes tienen en cuenta los muebles de segunda mano junto con los nuevos y buscan activamente artículos que les ayuden a crear un hogar que sientan como propio".
El mercado de IKEA se inscribe en el objetivo de la empresa de dar prioridad a la asequibilidad en plena crisis del coste de la vida. Los precios en la plataforma son de media un 60% inferiores a los de productos nuevos comparables.
La sostenibilidad, ausente en el lanzamiento del nuevo mercado de IKEA
Comprar muebles de segunda mano es mucho mejor para el medioambiente, ya que contribuye a mantener objetos voluminosos fuera de los vertederos y reduce las emisiones asociadas a la fabricación. Elegir muebles usados en lugar de piezas nuevas también disminuye la demanda de recursos vírgenes, lo que ayuda a proteger ecosistemas como los bosques.
Pero, según las informaciones disponibles, IKEA introduce unos 2.000 productos nuevos cada año. Por ello la firma sueca suele describirse como una marca de 'fast furniture' (muebles de usar y tirar) y ha recibido duras críticas de ambientalistas.
"Vemos el mercado de segunda mano de IKEA como complementario a nuestra oferta de productos nuevos", explica un portavoz de Ingka Group, el mayor minorista de IKEA, a Euronews Earth.
"Los hogares, las necesidades y los presupuestos de la gente cambian. A veces eligen productos nuevos y otras veces un artículo de segunda mano encaja mejor".
Según este portavoz, los productos de IKEA representan ya el 9% del mercado europeo de muebles de segunda mano a través de otras plataformas. Todo indica que la compañía busca crecer en este segmento, sin renunciar a su modelo de 'fast furniture' (muebles de usar y tirar).
Una investigación de 2024 (fuente en inglés) de Greenpeace constató que fabricantes de mobiliario que producen para IKEA obtenían madera de algunos de los últimos bosques maduros que quedan en Europa, en los Cárpatos rumanos, incluso en zonas protegidas de la red Natura 2000.
En aquel momento, IKEA afirmó que seguía "comprometida" con prácticas de abastecimiento responsable que garanticen que sus productos y operaciones no contribuyen a la deforestación ni a la degradación de los bosques.
IKEA se ha fijado como objetivo reducir a la mitad sus emisiones absolutas de gases de efecto invernadero en toda la cadena de valor de aquí a 2030 en comparación con los niveles de 2016. La empresa también pretende utilizar únicamente materiales renovables y reciclados para 2030 y avanzar hacia un uso del 100% de electricidad renovable y una mayor eficiencia energética en todas sus operaciones.