En el laboratorio, los corales blanqueados se recuperaron en solo siete semanas tras entrar en contacto con corales sanos.
Los corales enfermos podrían haber encontrado un salvavidas inesperado: sus vecinos sanos. Los científicos de la Universidad de Stanford, en San Francisco, California han descubierto una manera de rescatar a los corales al borde de la muerte colocándolos en contacto con corales sanos durante tan solo unos días.
Publicado en la revista 'Science Advances', el estudio presenta un nuevo enfoque prometedor para restaurar los arrecifes de coral, en un momento en que el aumento de la temperatura del mar provoca episodios de blanqueamiento de coral más frecuentes y graves.
Cuando el agua se calienta demasiado, los corales expulsan las algas microscópicas que les proporcionan gran parte de su energía, un fenómeno conocido como blanqueamiento, que los deja vulnerables a la inanición.
Tras episodios de blanqueamiento, la recuperación de los corales supervivientes puede tardar meses o años, pero los científicos sostienen que no se ha perdido toda la esperanza para ellos.
"Aunque los corales blanqueados pueden estar muriendo, todavía no están muertos", explica el autor principal, Danny Collins, doctorando en Stanford. "La pregunta que queríamos responder es: una vez que un coral se ha blanqueado, ¿qué podemos hacer?"
Cómo los científicos lograron que los corales blanqueados volvieran a estar en plena forma
El hallazgo se produjo por casualidad en 2025, cuando Steve Palumbi, profesor de océanos y biólogo marino en la Doerr School of Sustainability de Stanford, se fijó en dos fragmentos de coral que habían caído uno contra otro en un tanque de laboratorio. Uno estaba sano y el otro blanqueado, pero en la zona en la que se tocaban el coral blanqueado empezaba a recuperar el color.
Collins organizó a continuación 10 pares de fragmentos de coral, cada uno con una pieza sana y otra blanqueada de la misma colonia. Cinco parejas se colocaron en contacto directo y las otras se mantuvieron separadas unos milímetros.
En un plazo de siete semanas, los cinco fragmentos blanqueados puestos en contacto con sus clones sanos se habían recuperado. Los que permanecieron separados murieron.
Al observarlos al microscopio, los científicos descubrieron que los corales se habían fusionado, creando diminutos canales que permitían el paso de algas y nutrientes de uno a otro.
En solo tres días, las algas beneficiosas habían empezado a desplazarse desde los corales sanos hacia los blanqueados. Al cabo de una semana aproximadamente, algunos habían recibido suficientes algas como para recuperarse por sí mismos.
Una vez dentro de los corales dañados, las algas beneficiosas empezaron a multiplicarse rápidamente. "Llegan en masa y empiezan a dividirse a las tasas más rápidas que se han observado en corales", señala Palumbi.
Durante la segunda semana, las algas duplicaron su número cada cuatro días, unas diez veces más rápido que en los corales silvestres, lo que permitió que los corales dañados siguieran recuperándose incluso después de separarlos de los sanos.
El hallazgo supuso un avance importante en el laboratorio. "Los corales blanqueados se consideran a menudo una causa perdida porque la recuperación tras una ola de calor es muy lenta, si es que llega a producirse", afirma Fiorenza Micheli, profesora de Stanford y una de las asesoras académicas de Collins.
Pero los científicos advierten de que la técnica todavía no está lista para aplicarse a gran escala en los océanos. Los corales deben ser genéticamente idénticos para que sus tejidos se fusionen.
En otras palabras, cada coral dañado necesitaría una copia sana de sí mismo, una solución poco práctica para restaurar arrecifes completos. Pero los investigadores confían en encontrar maneras de suministrar las algas beneficiosas sin necesidad de contacto directo ni de gemelos idénticos.
Los arrecifes de coral podrían estar quedándose sin tiempo para recuperarse
Esta revelación llega en un momento crucial para los arrecifes de coral. Según la última evaluación de la Global Coral Reef Monitoring Network, los arrecifes del planeta han perdido casi el 10% de su coral vivo en las últimas cuatro décadas. Solo entre 2023 y 2024, la proporción cayó casi un 9% durante un episodio de blanqueamiento global, el mayor descenso en un solo año registrado hasta ahora.
Los episodios de blanqueamiento global se producen ahora aproximadamente cada cinco o seis años, lo que deja a los arrecifes menos tiempo para recuperarse entre periodos de calor extremo.
El informe advierte de que los arrecifes seguirán disminuyendo si no se reducen las emisiones de origen humano y no se frenan amenazas como la sobrepesca, la contaminación del agua y el desarrollo costero.
Y aunque unir corales para ayudarlos a recuperarse del blanqueamiento podría salvar a algunos, Palumbi subraya que eso no puede protegerlos del aumento de la temperatura del mar.
"Esto es una historia de recuperación. No atenúa las olas de calor, solo ayuda con las consecuencias. Sigue habiendo una necesidad enorme de reducir las olas de calor y proteger toda la vida de la Tierra del estrés climático acelerado", afirma.
"Con el tiempo, cabe esperar que pueda ayudar a que el enorme esfuerzo que se está realizando en restauración tenga más éxito, al contribuir a que esos arrecifes de coral sobrevivan a las olas de calor en mayor medida."