Desde este jueves, los pasajeros que lleguen al aeropuerto de Lisboa y quieran coger un taxi ya disponen de una tarifa fija para el trayecto. Varias denuncias en las redes sociales mencionan situaciones como taxímetros supuestamente falsificados, desvíos de kilómetros y otros abusos.
A lo largo de los últimos años, se han multiplicado los relatos de turistas sobre precios excesivos, engaños o incluso rechazos de viajes por parte de los taxistas en el aeropuerto de Lisboa. Ante estos problemas, que afectan tanto a extranjeros como a nacionales, el pasado mes de septiembre se firmó un protocolo con el objetivo de fijar importes para los trayectos en taxi.
Varias denuncias en las redes sociales mencionan situaciones como taxímetros supuestamente falsificados, desvíos de kilómetros y casos en los que los taxistas solo aceptarían pagos en efectivo.
Ya el pasado mes de agosto, Josien Nation, una ciudadana neerlandesa que vive en Portugal, describió la situación como unatrampa para turistas. En un vídeo publicado en la página de Facebook Nations Without Borders, afirmó que, aunque no todos los taxistas "sean estafadores", hay algunos que intentan negociar el precio del viaje antes de iniciarlo y que lo realizan con el taxímetro apagado, una práctica expresamente prohibida en Portugal.
En otro relato, publicado en un grupo de Reddit, un pasajero cuenta que, en un viaje del aeropuerto de Lisboa al Rossio, le cobraron 18,50 euros, a pesar de que el taxímetro marcaba 13 euros. Según su testimonio, el taxista justificó la diferencia con una tasa adicional por el equipaje. Además, no permitió que el pasajero pagara con tarjeta.
La mayoría de estos relatos procede de turistas o de extranjeros que viven en Portugal y que, supuestamente, son tratados como turistas. Sin embargo, también hay testimonios de residentes que utilizan el servicio, como el de un portugués que compartió su experiencia en la misma plataforma.
"La última vez que llegué a Lisboa, después de un viaje, subí a un taxi y me bajé enseguida", empezó relatando. "El taxista dijo que no tenía terminal de pago. Le pregunté cuánto podría costar el viaje del aeropuerto a casa, ya que llevaba algo de dinero encima, pero me respondió que el importe dependía de una serie de factores, como el tráfico y el tiempo que duraría el trayecto, entre otras tonterías", relató.
Otros usuarios señalan además que algunos taxistas recurren a recorridos menos directos para llegar al destino, en un intento de alargar el viaje y, de este modo, justificar importes cobrados indebidamente.
Para evitar muchas de estas situaciones, ha entrado en vigor este jueves un mecanismo de tarifas fijas, en el que todos pagarán lo mismo en los viajes hacia determinadas zonas. De este modo, quienes quieran viajar a zonas dentro de la denominada "corona 1" (ver imagen abajo) pagarán 16 euros en horario diurno, de 7:00 a 22:00, y 20 euros en horario nocturno, de 22:00 a 7:00.
Para los viajes a la "corona 2", el trayecto diurno cuesta 19 euros y, por la noche, sube a 23 euros. Estos importes también son válidos los fines de semana y festivos.
Los destinos no incluidos se cobrarán mediante el taxímetro. En los trayectos está incluido el equipaje, lo que elimina la tasa adicional, de 1,60 euros, que se pagaba por maletas que superasen las dimensiones de 55X35X20 centímetros.
Carlos Silva, presidente de la Federación Portuguesa del Taxi (FPT), explicó, en declaraciones a la agencia portuguesa Lusa, que el sistema solo estará plenamente operativo a partir de noviembre y que aún es necesario fijar un precio para zonas fuera de la capital, como Moscavide, Sacavém y Prior Velho.
El responsable considera "que no es justo que una persona pague 16 euros hasta el Parque das Nações y que, si el destino está un poco más adelante, pero ya en otro municipio, Loures, y tan cerca del aeropuerto, el servicio se pague ya mediante el taxímetro".
"Precios para turistas"
Las reacciones a la nueva tabla de precios no se han hecho esperar en las redes sociales, con muchas personas que consideran los importes demasiado elevados y señalan como ejemplo trayectos cortos, como un desplazamiento del aeropuerto a la freguesia de Alvalade o al Parque das Nações, situadas a poco más de dos kilómetros.
Una usuaria de Instagram señala que suele coger un taxi hasta la estación de Oriente, en el Parque das Nações, y pagaba entre 7,50 y 10 euros. "¿Y ahora tarifa fija a ese importe tan alto, por qué?", se pregunta. Entre los comentarios, también hay quien considera que las plataformas alternativas de transporte, como los TVDE, serán las principales beneficiarias de los nuevos precios.
Algunos acusan a las autoridades de fijar "precios para turistas" o de "validar" las tarifas elevadas y las prácticas de muchos taxistas. "Van a legalizar lo que algunos ya hacían desde hace años: el taxímetro apagado", se lee en uno de los comentarios.
Otros, por su parte, reconocen la necesidad de fijar precios tasados en nombre de la transparencia. "Habiendo visto ya este sistema en otros países, tener de antemano los importes por destino tasados sin depender del taxímetro incluso resulta útil", escribe un usuario en el Reddit.
La posibilidad de recurrir al transporte público, como el metro y el autobús, también se menciona en los comentarios, que, no obstante, reconocen los obstáculos de las "maletas grandes y pesadas" o "viajar con niños".
El protocolo no solo fija las tarifas
Las nuevas tarifas, que han entrado en vigor este jueves, abarcarán a todos los taxistas en esta primera fase, incluso a quienes no estén acreditados para operar en la parada de taxis del aeropuerto. "La acreditación también empezará a hacerse este jueves", explicó el responsable.
Carlos Silva considera además que estas nuevas normas pueden atraer a más taxistas y permitir que haya más taxis disponibles en la parada del aeropuerto. "Sabemos que muchos no paran en el aeropuerto por diversas razones, pero que se plantean hacerlo si hay reglas, porque en este momento no se sienten cómodos. Los precios fijos pueden ser más favorables, compensando el tiempo que se pueda estar esperando", explicó.
Si llega hoy al aeropuerto de Lisboa, ya puede contar con estos precios en el servicio de taxis. Sin embargo, aún faltan los paneles informativos, en la zona de llegadas y en el exterior, con esta información, para que sea visible para todos. La transparencia es uno de los pilares de esta nueva regulación, además de "mejorar la calidad del servicio y proteger a los usuarios".
El protocolo relativo a los precios fijos de los viajes, que se firmó en septiembre entre la Cámara Municipal de Lisboa, ANA – Aeroportos de Portugal, la Associação do Turismo de Lisboa (ATL), la FPT (Federação Portuguesa do Táxi) y ANTRAL – Associação Nacional dos Transportes Rodoviários em Automóveis Ligeiros, prevé otras normas, como la "no recusas de servicios" por parte de los taxistas. También es obligatoria la aceptación de vales y de pagos electrónicos, por lo que el terminal de pago debe estar operativo.
La fiscalización de la PSP ha confirmado la necesidad de regulación
El refuerzo de las nuevas medidas, aunque solo se aplicará plenamente a comienzos del próximo mes, llega también después de una gran operación de fiscalización de la Policía de Seguridad Pública (PSP) en la zona de llegadas del Aeropuerto Humberto Delgado, en Lisboa, a finales de agosto, en la que se detectaron 67 infracciones relacionadas con la actividad de los taxis.
En un comunicado, el Comando Metropolitano de Lisboa (COMETLIS) indicó que se inspeccionó cerca de un centenar de taxis en el lugar, lo que se saldó con 32 infracciones por "colocación indebida del taxímetro", de un total de 67.
Entre las infracciones detectadas, ocho se refieren a la falta de CMT (Certificado de Conductor de Taxi), seis a la falta de documentos obligatorios, seis a extintores fuera de plazo de validez, tres a falta de inspección y tres a la "falta de Grupo 2 del conductor de taxi" (certificación obligatoria en el permiso de conducción para conductores de taxis).
También se detectaron dos infracciones por taxímetro fuera de validez, dos por vehículo de taxi en mal estado de conservación, una por no uso de sistemas de retención, una por falta de seguro, una por conducción bajo la influencia del alcohol y una por aparcamiento en un parque privativo. La PSP emitió además dos avisos de presentación de documentos y se dio cumplimiento a dos solicitudes de diligencia externa que pesaban sobre uno de los conductores.