Una elefanta transporta a su cría muerta: la imagen que gana el Wildlife Photographer of the Year 2026
Los ganadores de este año ponen de relieve historias poderosas del mundo natural y la urgente necesidad de protegerlo.
Una conmovedora fotografía de una elefanta que transporta a su cría muerta ha ganado el concurso Wildlife Photographer of the Year 2026.
Bajo el título 'The Aftermath' (las secuelas), la imagen fue tomada por el fotógrafo italiano de fauna salvaje Federico Veronesi mientras seguía el rastro de elefantes en el valle del río Huab, en Namibia.
Tras fijarse en un patrón inusual de marcas de arrastre en la arena de un cauce seco, alcanzó a una familia de elefantes, uno de cuyos miembros llevaba a la cría encajada entre el colmillo y la trompa.
No es la primera vez que se han observado posibles muestras de duelo en elefantes, con comportamientos previos que incluyen vocalizaciones, guarda del cadáver e inspección y manipulación de huesos.
La imagen en blanco y negro ha sido descrita por Kathy Moran, presidenta del jurado de Wildlife Photographer of the Year, como un emotivo "golpe al estómago" y "desgarradoramente conmovedora" prueba de la conciencia de estos animales.
Además del premio Young Wildlife Photographer of the Year 2026, se han seleccionado otros 19 ganadores de categoría entre un número récord de 65.403 imágenes presentadas desde 121 países y territorios.
¿Quién ha ganado el Young Wildlife Photographer of the Year 2026?
Oscar Whitfield, que tenía 14 años cuando captó la fotografía con la que ha sido premiado, se ha llevado este año el principal galardón juvenil por una imagen de un escarabajo pelotero trabajando en el Parque Nacional del Zambeze, en Zimbabue.
Aunque pequeños, estos poderosos insectos contribuyen a reducir los gases de efecto invernadero del planeta al fragmentar y enterrar el estiércol, lo que impide que produzca metano que calienta el clima. Esto también ayuda a que se descomponga más rápido, reduciendo el número de plagas que afectan al ganado y a la fauna salvaje.
En el mundo se conocen más de 5.000 especies de escarabajos peloteros.
Fotógrafos premiados retratan la fauna urbana
Desde coyotes que recorren las colinas de San Francisco hasta grandes lagartos que cazan en Bangkok, las fotografías ganadoras de este año también muestran cómo los animales se adaptan a vivir junto a los seres humanos.
En su portafolio premiado, 'Wily Coyotes of San Francisco' (los astutos coyotes de San Francisco), el fotógrafo estadounidense Loren Elliott documenta una manada residente que vive entre los más de 800.000 habitantes de la ciudad.
Se calcula que alrededor de 100 coyotes viven en la ciudad, donde las actitudes hacia estos animales son dispares. Aunque a veces atacan a animales domésticos, también ayudan a controlar las poblaciones de roedores portadores de enfermedades. Las fotografías de Elliott invitan al público a replantearse a estos animales, a menudo incomprendidos, y su lugar en un mundo cada vez más urbano.
Otro encuentro urbano, captado por el fotógrafo británico Seth Forestson, ganó la categoría de Fauna Urbana.
Al fotografiar a un varano común que llevaba su presa por el parque Lumphini de Bangkok, Seth se tumbó sobre el barro para encuadrar al animal contra el perfil urbano de la ciudad.
Los varanos acuáticos comunes se han adaptado con éxito al entorno urbano de la capital tailandesa, aprovechando el fácil acceso a comida, como los siluros y los koi de los lagos de los parques de Bangkok.
Encuentros submarinos revelan lo que se esconde en las profundidades
El impacto de los seres humanos en la fauna salvaje no se limita a la tierra. Bajo la superficie, los fotógrafos documentan tanto encuentros íntimos con animales como las crecientes presiones sobre los ecosistemas marinos.
El ganador de Retrato de Animales, Aaron Sanders, buceaba frente a una playa de Cornualles cuando se fijó en las huellas que habían dejado las ventosas de un pulpo en una fina lámina de alga. Cuando asomó un único ojo, "nos quedamos completamente quietos, observándonos con una curiosidad que parecía compartida", recuerda.
El encuentro ofrece una ventana a una historia más amplia que se está gestando en las aguas del suroeste de Inglaterra, donde los avistamientos de pulpos comunes han aumentado de forma espectacular. Aunque estos depredadores carnívoros se encuentran más habitualmente en el Mediterráneo, unas temperaturas del mar primaverales por encima de la media han ampliado su territorio, con devastadoras repercusiones para las industrias pesqueras locales.
En otro ejemplo del impacto humano en la vida marina, el fotógrafo estadounidense Alex Lindbloom captó a un tiburón ballena inspeccionando la captura de un "bagan", una plataforma móvil de pesca con redes, en las oscuras aguas frente a Papúa, en Indonesia.
La población de esta especie se ha reducido drásticamente en los últimos 75 años, principalmente por los choques con embarcaciones, los enredos en artes de pesca y las capturas ilegales.
Un abrevadero reúne a la fauna salvaje
Algunas de las imágenes premiadas revelan las inesperadas interacciones que se producen cuando distintas especies coinciden en el mismo hábitat.
En 'The Meeting Place' (el lugar de encuentro), el fotógrafo británico James Lewin captura a un joven elefante macho rociando a un grupo de cebras mientras se congregan en torno a un abrevadero en las colinas de Chyulu, en Kenia. Lewin utilizó una cámara convertida a infrarrojos para suavizar la luz intensa y dotar a la escena de una cualidad onírica.
Los abrevaderos pueden convertirse en auténticos salvavidas durante graves sequías, al reunir a animales que de otro modo mantendrían las distancias.
Wildlife Photographer of the Year está organizado y producido por el Museo de Historia Natural de Londres. Las fotografías ganadoras se exhibirán en el Museo de Historia Natural del 16 de octubre de 2026 hasta julio de 2027.