El 21 de abril de 1992 se estrenó la línea de AVE Madrid - Sevilla y permitía recorrer los más de 470 km que separaban las ciudades en dos horas y 45 minutos, justo a tiempo para la Expo de Sevilla. Sin embargo, en 30 años del tren de alta velocidad el España, el panorama ha cambiado a peor.
En la década de los 90, España seguía en plena exploración del sistema de AVE sobre vía internacional, y se consiguió alcanzar velocidades superiores a 350 km/h. Ello marcó la estandarización una velocidad máxima de explotación de 300 km/h en los trayectos en 1994.
Sin embargo, desde el optimismo de aquella época hasta la sensación general en 2026 después de dos grandes accidentes que suman más de 110 muertos entre Adamuz y Urda. A esto se le suma la cancelación de trenes, retrasos y una serie de episodios que ha hecho bajar la confianza en el sistema ferroviario español de alta velocidad.
Además de estos dos accidentes mortales ha habido un incendio en la línea Madrid - Barcelona y el tránsito en tren sufrió una pérdida de un 20% de viajeros durante el primer semestre de 2026.
La expansión del sistema AVE en España y el optimismo
La flota inicial en los años 90 que cubría la línea inicial Madrid - Sevilla constaba de 18 trenes y eran capaces de circular a 300 km/h, tal y como anunció Renfe en su trigésimo aniversario.
Desde los años 90 la red creció llegando a Lérida en 2003 y alcanzando Barcelona en 2008. El viaje entre Madrid y Barcelona alcanzaba los 300 km/h y se recorría en 2 horas y media.
En 2017 el presidente de Gobierno español Rajoy informó de que ya había más de 3.100 km de vía de alta velocidad desplegada en el país. Sánchez, en 2022, habló de "unos 4.000 km" lo que venía a ser aproximadamente 8 veces más que el despliegue oficial.
En junio de 2026 se publicó el 'Atlas de Alta Velocidad' y España está situada segunda a nivel mundial por el número de kilómetros. La primera es China y siguen a España: Japón, Francia y Alemania.
A finales de 2020 se hizo efectiva la liberación de las líneas Renfe AVE permitiendo su uso a otros operadores. Ouigo, compañía de la francesa SNCF, empezó sus operaciones en España en 2021, Iryo se sumó en 2022.
En el año 2023 la alta velocidad en España creció un 37% gracias a la bajada de precios producida por esa competencia. Según la CNMC eran un 40% inferiores que cuando Renfe operaba sola, y un mayor número de plazas.
Sin embargo, el sistema ya había tenido un accidente grave en Galicia. En 2013 descarriló en Angrois un tren que cubría la ruta Madrid-Ferrol, con 79 muertos y 143 heridos.
Adamuz, los límites de velocidad y la caída de viajeros en 2026
El 18 de enero de 2026, alrededor de las 19:45, sucedió lo impensable, un tren de Iryo que hacía el trayecto Málaga-Madrid descarriló en Adamuz (Córdoba). Invadió la vía contigua y segundos después fue embestido por un tren que recorría la vía contigua. Murieron 46 personas.
El ministro de Transportes Óscar Puente habló esos días de un accidente "tremendamente extraño", porque ocurrió en un tramo recto, con un tren fabricado en 2022 y una vía renovada. También mencionó una sección rota del carril como posible origen, aunque insistió en que era una hipótesis.
Tras este accidente se revisaron las vías y se bajó la velocidad en algunos tramos. Muchos maquinistas llevaban meses avisando de vibraciones en ciertos tramos de las vías. Finalmente se fijaron velocidades más lentas lo que alarga los viajes.
Este año 2026 está siendo fatídico para el ferrocarril de alta velocidad en España. Las lluvias posteriores al accidente de Adamuz hicieron que tuvieran que cancelarse todos los trayectos a Málaga.
Ya durante el verano del año pasado un incendió cortó el corredor andaluz. al igual que los incendios forestales cortaron el corredor a Santiago de Compostela. En 2025 también se registraron problemas con paradas por problema de software en los Talgo Avril y fisuras en algunas partes.
El pasado día de la Hispanidad, 12 de octubre de 2026, se incendió la locomotora de un AVE en Ricla (Zaragoza). La línea de AVE Madrid-Barcelona estuvo cortada cinco horas. En total hubo 14 trenes detenidos, 18 viajes cancelados de Renfe, 11 de Iryo y 3 de Ouigo. En total, solo este incidente, tuvo un impacto en 19.500 viajeros.
Urda: ¿Tragedia evitable?
El pasado miércoles 28 de octubre, a las 8:53, un AVE de Renfe alcanzó por detrás a alta velocidad a un convoy de Iryo, detenido en el término de la localidad de Urda (Toledo) en la línea Madrid - Sevilla.
La Junta de Castilla-La Mancha confirmó al menos 68 muertos, y desde 'Euronews', desplazados a la zona, les informamos de más de un centenar de heridos. Esta es, tras el incidente de Adamuz, la segunda tragedia de la alta velocidad en 2026.
Según la reconstrucción del Ministerio de Transportes. Hacia las 8:30, una avería informática dejó sin servicio el sistema de seguridad LZB en unos 63 kilómetros de línea y obligó a detener seis trenes, entre ellos el Iryo 6076, con 147 pasajeros, y el AVE 2080, con 397. A las 8:36, el centro de control de Adif en Atocha autorizó al AVE a reanudar la marcha con bloqueo por señalización lateral y marcha normal.
El maquinista pidió que le confirmaran la orden y el controlador la ratificó. A las 8:41, la conductora del Iryo informó de que su tren seguía parado a la entrada de Urda por una pérdida de transmisión, y también recibió autorización para continuar. A las 8:48 volvió a llamar porque no conseguía reiniciar el LZB. Según los audios, no se avisó al AVE de que debía detenerse.
A las 8:53, tras unos 25 kilómetros de recorrido, se produjo el choque, 17 minutos después de la orden al AVE. La marcha a la vista, que es la que corresponde cuando falla la señalización principal, limita la velocidad a 40 km/h.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó de "inexplicable" la decisión de dejar que el AVE reanudara la marcha. 'Euronews' subraya que la avería informática no explica por sí sola el accidente y que todavía no se han determinado responsabilidades.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Orgaz investiga con secreto de sumario, ha limitado el acceso a una zona de dos kilómetros alrededor del lugar y ha ordenado custodiar las cajas negras de los dos trenes. Habrá además una investigación técnica independiente. La Guardia Civil interrogó al operario que controlaba el tráfico.
Tras el accidente de Adamuz se puso en tela de juicio la inversión en el mantenimiento de las infraestructuras, algo que el ministro de Transportes ya aclaró en enero, sin embargo la cantidad invertida en mantenimiento está muy por detrás de otros países europeos (estudio IEE) cuando, España, es la número dos en cuanto a kilómetros desplegados de vías de alta velocidad.
Abelardo Carrillo, exdirector de la Alta Velocidad Española, rechazó en una entrevista en 'Telecinco' que un fallo humano pueda explicar por sí solo una tragedia de esta magnitud. Según sus palabras, para eso existen los procedimientos, y la investigación debería averiguar por qué ocurrió, más allá de qué pasó.
Carrillo también comentó que no cree que el aumento de circulaciones sea la causa del deterioro y pidió que la gestión dé prioridad a la seguridad, a la recuperación de la confianza y a la fiabilidad. Reconoció que las inauguraciones y la compra de trenes pueden ser buenas medidas a largo plazo, pero dijo que ahora la tarea es recuperar la confianza en el ferrocarril.