Aunque Bruselas asegura que la legislación laboral no se tocará, los sindicatos alertan de vacíos legales en el régimen corporativo único y la falta de acuerdo entre los legisladores mantiene paralizada la negociación.
El plan de la UE para crear una forma societaria única y digital se ha atascado en una cuestión que lleva semanas dividiendo a los legisladores. ¿Qué derechos laborales se aplican cuando una empresa se constituye en un país pero emplea a personas en otro?
El Consejo adoptó su posición negociadora el 23 de octubre. En el Parlamento, las votaciones sobre EU Inc. en la Comisión de Asuntos Jurídicos se han cancelado dos veces este mes porque los grupos políticos no lograban ponerse de acuerdo sobre la participación de los empleados.
Está prevista una nueva votación en comisión para el 5 de noviembre y una votación en el pleno para el 12 de noviembre. La Confederación Europea de Sindicatos (CES) sostiene que la garantía de la Comisión de que la legislación laboral no se ve afectada solo responde a una parte del problema.
Derechos individuales frente a derechos colectivos
Los laboralistas aceptan en términos generales que los derechos laborales ordinarios se mantienen. Según las normas de Derecho internacional privado de la UE, elegir la legislación de otro país, por lo general, no puede privar a un trabajador de las protecciones obligatorias del país en el que trabaja habitualmente.
El vacío, según los sindicatos, está en los derechos vinculados a la propia empresa, en especial la representación de los trabajadores en los órganos de dirección. Con la propuesta de la Comisión, los derechos de participación de una EU Inc. siguen la sede social registrada. Como la empresa puede inscribirse en un país sin ubicar allí ni su sede efectiva ni su plantilla, los fundadores podrían elegir de facto el régimen de participación en el momento de la constitución.
"Vemos ese riesgo", lo explicó a 'Euronews' la secretaria general adjunta de la CES, Isabelle Schömann, señalando pruebas procedentes de las sociedades europeas ya existentes. Dice que la práctica está consolidada: "Ya tenemos pruebas de que las empresas buscan una empresa buzón". Citó datos del Instituto Sindical Europeo que muestran que el 63% de las sociedades europeas (SE) existentes son entidades vacías de tipo 'shelf'.
Qué reclaman los sindicatos
La CES quiere que las salvaguardas se incluyan en artículos vinculantes y no en considerandos, que orientan la interpretación pero no son exigibles. Sus principales demandas son:
- Una regla basada en el lugar de trabajo. Los derechos colectivos y de participación deberían aplicarse allí donde los empleados trabajan habitualmente. "La legislación europea no está para rebajar la protección existente de los trabajadores", dijo Schömann.
- No regresión. Cuando se apliquen varios regímenes nacionales, debería prevalecer el nivel de participación más alto.
- Agrupación de la plantilla. Los empleados de sucursales, filiales y empresas del grupo bajo control deberían contabilizarse para los umbrales nacionales de cogestión, de modo que las empresas no puedan dividir sus efectivos para mantenerse por debajo de ellos.
- Una cláusula anticircunvención. Debería abarcar las estructuras artificiales, no solo las fórmulas "totalmente artificiales".
- Datos y ejecución. Los inspectores de trabajo y los sindicatos tendrían acceso a los datos sobre la plantilla. Los trabajadores y los sindicatos podrían demandar en el país de trabajo, y los abusos graves podrían comportar la pérdida del estatus de EU Inc.
Las lagunas que ven los sindicatos
El mandato del Consejo añade una salvaguarda opcional para las sucursales. Los países de acogida que tengan normas de participación pueden adherirse. Una empresa extranjera cuya fuerza laboral en la sucursal supere su umbral debe crear una filial local o conceder derechos equivalentes. Los sindicatos sostienen que esto se queda corto porque es opcional, se refiere a las sucursales y no a toda la estructura del grupo y puede mantener a los trabajadores alejados del consejo de administración de la matriz.
Su disposición contra el abuso, que permite a las autoridades nacionales actuar contra las estructuras "totalmente artificiales", se aplica caso por caso y de forma reactiva. Una empresa con cierta actividad real en el país de registro podría quedar fuera de su alcance incluso si eligió ese país en parte para evitar la cogestión.
Entre las demás preocupaciones figura la rapidez del proceso. Schömann afirmó que "48 horas es demasiado poco para permitir las comprobaciones preventivas que cualquier empresa tiene que llevar a cabo", y advirtió de que los cierres rápidos podrían dejar a los trabajadores sin poder rastrear salarios y cotizaciones sociales impagados.
Las opciones sobre acciones son el otro punto de fricción. La CES sostiene que no deben sustituir al salario: "con eso no puedes pagar la factura de la luz", dijo Schömann. "Si quieres retener talento, tienes que pagar a esos talentos". El borrador del Parlamento convertiría los planes de opciones en voluntarios y les impediría sustituir salarios o recortar las cotizaciones a la seguridad social.
Startups: 'getting it right' (hacerlo bien)
Las organizaciones de startups rechazan la idea de que quieran debilitar la protección laboral. El consejero delegado de la red de startups Factory, Simon Schaefer, firmó una carta fechada el 15 de octubre en la que advertía a los dirigentes de la UE de que las negociaciones estaban vaciando de contenido la propuesta. Su prioridad es mantener la libertad para elegir la sede administrativa, que considera lo que hace de EU Inc. una verdadera alternativa a Delaware.
Sobre el fraude, fue directo. "Estamos de acuerdo con cualquier intento y esfuerzo para prevenir el fraude", afirmó. "Estamos al unísono con los sindicatos en que no queremos abusar de los derechos de los trabajadores", añadió.
Defiende que las normas específicas, como impedir que las opciones sobre acciones hagan caer la remuneración por debajo del salario mínimo, son mejores que excluir sectores enteros. Schaefer aseguró que está dispuesto a que el expediente se retrase si empeora. "Para nosotros, hacerlo bien es ahora casi más importante que la propia rapidez", señaló.
¿Qué viene ahora?
El escollo es el mecanismo de reserva si la dirección y los trabajadores no logran ponerse de acuerdo sobre la participación. Socialdemócratas y Verdes consideran irrenunciable un sistema de protección por defecto, mientras que Renovar y los eurodiputados más cercanos al empresariado rechazan exportar el modelo de cogestión de un país más allá de sus fronteras.
Un compromiso que se ha barajado en el Parlamento obligaría a las empresas a crear una filial local una vez que superen el umbral del país de acogida, pero podría dejar intacto el consejo de administración de la matriz. Si la votación del 5 de noviembre sigue adelante, mostrará si es posible salvar esa brecha.