Bogdan Święczkowski se presentó ante la sede del Tribunal Constitucional de Polonia y exigió a los agentes de Policía que le permitieran entrar. Aseguró que seguía siendo el presidente de la institución y calificó de "usurpadores" a quienes, según él, ocupaban el edificio sin autorización.
La crisis institucional en Polonia se ha trasladado a las puertas del Tribunal Constitucional. Su presidente, Bogdan Święczkowski, intentó acceder a la sede del organismo después de que una juez anunciara el viernes su suspensión y asumiera la dirección de la institución.
Ante la negativa de los agentes de Policía que vigilaban la entrada a facilitarle el acceso, Święczkowski les exigió que le permitieran entrar y advirtió de que podrían estar incurriendo en un delito por no actuar.
Święczkowski se dirigió directamente a los policías desplegados en la entrada del edificio. Acusó a la juez Anna Korwin-Piotrowska de haber anulado ilegalmente su acreditación y de impedirle ejercer sus funciones como presidente del Tribunal Constitucional.
"Exijo que el responsable de este operativo me permita acceder a las instalaciones del Tribunal Constitucional. Tengo intención de ejercer mis funciones como presidente del Tribunal Constitucional", afirmó. A continuación, ordenó a los agentes que le ayudaran a entrar en el edificio y expulsaran a quienes, a su juicio, se encontraban allí sin autorización.
"Por la presente, les doy esa orden. El presidente del Tribunal Constitucional les insta a prestar asistencia y a expulsar a las personas no autorizadas, a los usurpadores que se encuentran en las instalaciones del Tribunal Constitucional", declaró.
Los agentes no accedieron a su petición. Święczkowski les advirtió entonces de que su inacción podría constituir un delito por omisión. "Como antiguo fiscal, voy a darles un consejo jurídico: el hecho de que permanezcan aquí sin actuar no significa que no estén cometiendo los llamados delitos por omisión", afirmó.
Święczkowski anuncia que intentará entrar todos los días
El presidente del Tribunal sostuvo que la Policía se encontraba en las instalaciones del Tribunal Constitucional sin el consentimiento de la dirección de la institución. También cuestionó todas las órdenes dictadas por Anna Korwin-Piotrowska, quien, tras los acontecimientos del viernes, anunció que asumía la dirección de los trabajos del Tribunal.
"Todo lo que escribe no es más que su diario personal", afirmó Święczkowski. El magistrado aseguró que no piensa renunciar a sus intentos de acceder al edificio. "Vendré aquí todos los días. Tengo el deber de entrar en el edificio donde está mi despacho y donde resolvemos sobre los derechos y las libertades de los ciudadanos", declaró.
También recordó que hay tres vistas programadas para noviembre en las que está previsto que participe como integrante del tribunal encargado de resolver los casos. Insistió en que tiene intención de seguir desempeñando sus funciones.
Un nuevo episodio de la crisis del Tribunal Constitucional polaco
El conflicto se agravó el viernes, cuando la juez Anna Korwin-Piotrowska anunció la suspensión de las funciones del presidente del Tribunal Constitucional, Bogdan Święczkowski, y de su vicepresidente, Bartłomiej Sochański.
La propia juez asumió la dirección de los trabajos del Tribunal. Estas decisiones han sido cuestionadas tanto por quienes dirigían hasta entonces la institución como por el presidente de Polonia, Karol Nawrocki.
Durante el viernes y el sábado, agentes de Policía y manifestantes se concentraron frente a la sede del Tribunal Constitucional, mientras el conflicto pasaba de las disputas jurídicas a un enfrentamiento directo a las puertas del edificio.