Uno de cada cuatro adolescentes en todo el mundo no realiza actividad física ningún día de la semana y las chicas son las que más rezagadas quedan, según un importante estudio.
Uno de cada cuatro adolescentes en todo el mundo, cerca de 240 millones de jóvenes, declaró en 2025 no haber estado activo ningún día de la semana, según un nuevo estudio global.
La media mundial fue de 2,7 días activos por semana, sin cambios entre 2010 y 2025, mientras que solo el 14%, uno de cada siete, estuvo activo todos los días.
El estudio, publicado en 'The Lancet Global Health', se basa en datos de 389 encuestas realizadas a 3,2 millones de adolescentes de entre 11 y 17 años en 140 países, que representan el 59% de la población adolescente mundial.
Los investigadores consideraron día activo aquel en el que un adolescente declaraba al menos 60 minutos de actividad física de intensidad moderada o vigorosa, tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya fuera en el colegio, en los desplazamientos o en el tiempo de ocio.
La OMS se ha fijado como objetivo reducir en un 15% entre 2010 y 2030 el porcentaje de adolescentes que no alcanzan 60 minutos de actividad en los siete días de la semana. Sin embargo, el informe concluye que ningún país ni región va camino de cumplir esa meta.
El informe detecta también diferencias entre países y entre géneros.
A escala mundial, los chicos declararon en 2025 niveles de actividad significativamente más altos que las chicas, con una media de tres días activos a la semana frente a 2,4 de ellas. La actividad de las niñas disminuye a medida que crecen, lo que amplía la brecha con los chicos.
Amplias diferencias geográficas
El informe también concluye que, aunque todos los países van por detrás del objetivo, algunas regiones obtienen mejores resultados que otras.
Los adolescentes de las regiones más acomodadas Europa central y oriental y Asia central, Asia oriental y el Pacífico, y los países occidentales de ingresos altos registraron una media de cuatro días activos, con entre el 6,9% y el 7,7% sin actividad alguna.
En cambio, las regiones predominantemente de ingresos bajos y medios, como América Latina y el Caribe, Oriente Medio y Norte de África, Oceanía, Asia meridional y sudoriental y África subsahariana, registraron una media de unos dos días activos por semana, con entre el 22,7% y el 33,1% de adolescentes completamente inactivos.
Los adolescentes más activos se encuentran en Finlandia, Canadá y Serbia, con una media de entre 4,5 y 4,8 días activos por semana, mientras que los menos activos viven en Camboya, Jordania y Madagascar, con entre 1,7 y 1,9.
Los autores señalan que estas desigualdades geográficas y ligadas al nivel de ingresos se deben sobre todo a factores estructurales: los países más ricos suelen tener más capacidad para financiar políticas de promoción de la actividad física y crear infraestructuras que la favorezcan, como espacios públicos abiertos y redes seguras para caminar o ir en bicicleta.
La elevada proporción de jóvenes inactivos indica, según el estudio, que las intervenciones existentes no están llegando a una parte importante de la población.
La adolescencia es un periodo clave para construir una salud duradera. La actividad regular en estos años beneficia tanto al cuerpo como a la mente, y esos efectos positivos se prolongan en la edad adulta.
Los autores sostienen que los gobiernos deben actuar con mayor rapidez, con políticas adaptadas a los contextos locales que alcancen al conjunto de la población y den prioridad a los adolescentes menos activos, por ejemplo convirtiendo escuelas y barrios en entornos más propicios para practicar actividad física.
Añaden que los programas también deberían abordar los obstáculos que explican la menor actividad de las chicas, entre ellos normas de género restrictivas, preocupaciones por la seguridad y la falta de actividades adecuadas.