François Villeroy de Galhau anuncia su dimisión anticipada para junio de 2026, lo que permite al presidente Emmanuel Macron blindar la institución. El movimiento busca evitar que el próximo Gobierno o un presidente de extrema derecha nombre al sucesor en las elecciones de 2027.
El gobernador del banco central francés presentó su dimisión el lunes, que será efectiva en junio de 2026. Esta salida inesperada se produce unos 18 meses antes de que su segundo mandato estuviera previsto que concluyera en octubre de 2027.
Con esta decisión, la responsabilidad de elegir a su sucesor pasa estratégicamente al actual presidente de Francia, Emmanuel Macron.
Si Villeroy de Galhau hubiera agotado su mandato completo, el nombramiento del próximo responsable del Banco de Francia habría correspondido al ganador de las elecciones presidenciales de abril de 2027, que según las encuestas actuales podrían favorecer a un candidato de extrema derecha.
Aunque el gobernador del banco central francés alegó motivos personales para su marcha, en concreto asumir la dirección de la Fondation Apprentis d'Auteuil, una organización benéfica para jóvenes vulnerables, el momento elegido se interpreta como un esfuerzo calculado para blindar el futuro liderazgo de la institución.
En un comunicado, Villeroy de Galhau aseguró que "algo más de un año antes de la conclusión de mi segundo mandato, me parece que habré cumplido lo esencial de mi misión". En una carta aparte dirigida a los empleados del Banco de Francia, el gobernador reconoció además que "esta decisión puede resultar sorprendente".
Dimisión tras la estabilización
Villeroy de Galhau también podría haber elegido cuidadosamente este momento de estabilidad. Tras un largo e intenso bloqueo legislativo en Francia, que provocó la caída de varios Gobiernos, el primer ministro Sébastien Lecornu logró sacar adelante el presupuesto de 2026, anunciado a comienzos de mes.
A finales de 2025, la incapacidad de Francia para aprobar un presupuesto inquietó a los inversores y elevó la prima de riesgo de la deuda francesa a sus niveles más altos de los últimos años.
Al esperar a que este presupuesto quedara cerrado, Villeroy de Galhau se aseguró de que su salida no desatara un nuevo pánico en los mercados ni agravara la crisis política existente. El presidente Emmanuel Macron puede centrarse ahora en nombrar a un sucesor que previsiblemente compartirá su visión económica europeísta y centrista.