Los Mossos d'Esquadra y la Agencia Tributaria, en colaboración con el Gobierno de Francia, clausuran un complejo industrial en Gerona. La red producía 4 millones de frascos anuales y el valor de lo incautado alcanza los 94 millones de euros.
Una operación conjunta entre los Mossos d'Esquadra y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria ha culminado con el desmantelamiento de una estructura criminal dedicada a la falsificación masiva de perfumes.
Según han informado las autoridades, se trata de la mayor fábrica de este tipo localizada hasta la fecha en el continente, con una capacidad de producción potencial estimada en más de 4 millones de frascos anuales destinados al mercado europeo.
Un entramado industrial en el corazón de Girona
La investigación, que se inició a principios de octubre gracias a la cooperación con la Aduana de Francia, permitió localizar el epicentro de la red en la comarca de La Selva. Lo que en principio parecía ser una red de distribución convencional resultó ser un complejo industrial de alta tecnología.
En una nave de Fogars de la Selva, los agentes descubrieron una planta de producción profesional que contaba con siete líneas de fabricación completas, maquinaria de embotellado automatizada, zona de envasado con film plástico e incluso planchas para la impresión de logotipos de más de 50 marcas de lujo.
Durante el registro judicial, los funcionarios se vieron sorprendidos por la escala de la operación: intervinieron 150.000 litros de producto a granel y elixires aromáticos, además de cientos de depósitos de alcohol desnaturalizado listos para ser mezclados.
La planta estaba perfectamente compartimentada en zonas de embotellado, tapado, envasado e impresión, lo que permitía a la organización replicar el producto original hasta el más mínimo detalle, incluyendo etiquetas de precios y dispositivos electrónicos de alarma falsos.
El valor del material incautado ascendería a más de 94 millones de euros si los productos fueran auténticos, lo que da una idea de la magnitud del fraude contra la propiedad industrial que operaba esta organización.
Logística internacional y red de almacenaje
El entramado no solo fabricaba, sino que disponía de una compleja red logística para inundar por completo el mercado europeo. Los Mossos d'Esquadra localizaron en Arbúcies una segunda nave que funcionaba como núcleo de almacenamiento estratégico para la exportación.
El pasado 8 de febrero, la Policía autonómica intervino en este punto cerca de 350.000 perfumes ya empaquetados y listos para su distribución comercial inmediata. La red utilizaba una flota de camiones y furgonetas, a menudo con matrículas de Rumanía, para transportar la mercancía por carretera.
El "modus operandi" consistía en intentar esquivar los controles fronterizos mediante albaranes incoherentes y el uso de empresas pantalla dadas de alta en sectores que nada tenían que ver con la perfumería, como el comercio de droguería o material de limpieza.
Gracias al rastreo de estos envíos por internet y al cruce de datos en las bases aduaneras europeas, los investigadores pudieron conectar los diferentes almacenes de seguridad situados en Sant Feliu de Buixalleu y la Cerdanya, donde se ocultaban miles de garrafas de esencias etiquetadas y codificadas.
Detenciones y balance de la operación
Hasta el momento, la operación se ha saldado con 7 personas detenidas, algunas de ellas localizadas mientras trabajaban en las líneas de montaje, y 11 investigadas por delitos de pertenencia a organización criminal, contrabando y contra la propiedad industrial.
La investigación ha revelado que la organización operaba con una estructura jerarquizada, donde cada eslabón, desde los operarios hasta los transportistas, cumplía funciones específicas para mantener el flujo constante de productos hacia el resto del continente.
El Juzgado de Instrucción de Arenys de Mar dirige las actuaciones, que siguen abiertas y en las que no se descartan nuevos arrestos a medida que se analice la documentación logística intervenida. Esta actuación supone un golpe definitivo a una de las estructuras de propiedad industrial más dañinas detectadas en los últimos años.
Además de proteger el mercado de lujo, la intervención garantiza la seguridad de los consumidores ante productos de origen desconocido que, al margen de cualquier control sanitario, suponen un riesgo potencial para la salud pública. La colaboración entre el Gobierno de España y sus socios europeos, especialmente la aduana francesa, ha sido clave para desmantelar este gigante de la falsificación.