Ante la incertidumbre sobre una posible desescalada en la guerra con Irán, el precio del petróleo sube y el Brent supera los 106 dólares por barril.
Tras una jornada animada el miércoles en las bolsas europeas, con los principales índices subiendo entre el 1,3 % y el 1,6 %, el jueves llegó la resaca a los parqués.
Los principales indicadores europeos abrieron con caídas de entre el 0,4 % y el 0,8 %, arrastrados por una ola vendedora en los mercados asiáticos, en medio de declaraciones contradictorias entre Irán y Washington sobre el avance de los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra.
"Los inversores esperaban con impaciencia un alto el fuego en Oriente Medio esta semana, pero una vez más llegan mensajes mixtos desde Estados Unidos e Irán, lo que deja a los mercados desconcertados", señaló Dan Coatsworth, responsable de mercados de AJ Bell.
"El impulso se ha perdido en los principales índices bursátiles europeos y el petróleo ha vuelto a subir ligeramente, así que todavía toca seguir esperando", añadió.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que un acuerdo para poner fin a la guerra con Irán está cerca, incluso después de que Teherán rechazara su plan de alto el fuego de 15 puntos y con miles de soldados rumbo a Oriente Medio, posiblemente para ser desplegados en Irán.
Teherán presentó sus propias propuestas, incluso mientras sus fuerzas armadas lanzaban misiles contra Israel.
Irán, que en la práctica ha cerrado el estratégico estrecho de Ormuz, busca formalizar su control sobre la vía marítima e imponer tasas a los barcos que quieran cruzarla sin contratiempos.
Los índices bursátiles europeos ampliaron sus pérdidas a medida que avanzaba la sesión del jueves.
El FTSE de Londres caía un 0,8 %, el CAC 40 de París se dejaba casi un 0,7 % y el DAX de Fráncfort retrocedía un 1,2 % cerca de una hora después de la apertura.
Los precios del petróleo, en tierra de nadie
Los precios del petróleo volvían a subir, con el Brent, referencia internacional, avanzando en torno a un 4 % a las 10:00 CET hasta situarse por encima de los 106 dólares por barril, mientras que el WTI estadounidense ganaba también un 4 % hasta alrededor de 94 dólares por barril.
Todo ello mientras el estrecho de Ormuz sigue en gran medida bloqueado por Irán. Además, los medios iraníes informaron de que Teherán trabaja en un proyecto de ley para imponer tasas a los buques que transiten por el estrecho.
Las agencias Fars y Tasnim, ambas próximas a la Guardia Revolucionaria iraní, citaron al diputado Mohammadreza Rezaei Kouchi, que aseguró que "el Parlamento está impulsando un plan para codificar formalmente la soberanía, el control y la supervisión de Irán sobre el estrecho de Ormuz, y al mismo tiempo crear una fuente de ingresos mediante la recaudación de tasas".
El estrecho de Ormuz, la estrecha salida del golfo Pérsico, se considera una vía fluvial internacional abierta a todo el tráfico marítimo.
Imponer tasas pondría fin a ese principio y previsiblemente se encontraría con la firme oposición de los países árabes del golfo, Estados Unidos y otros actores.
Mientras tanto, Bloomberg informó, citando fuentes conocedoras de la situación, de que la Administración estadounidense analiza cómo podría afectar a la economía del país un posible precio del petróleo de 200 dólares, en un intento de modelizar escenarios extremos.
Las bolsas y las divisas pierden terreno
En paralelo, los índices bursátiles asiáticos cerraron con pérdidas este jueves. El Nikkei 225 de Tokio bajó un 0,8 %, el Kospi surcoreano se dejó un 3,3 % y el Hang Seng de Hong Kong retrocedió un 1,9 %.
El precio del oro volvía igualmente a la baja, tras las fuertes pérdidas registradas en las sesiones anteriores tras el fin de semana.
La onza se dejaba más de un 2,7 % hasta situarse en torno a los 4.430 dólares en las operaciones de la mañana en Europa.
Las criptomonedas también caían de forma generalizada, con descensos de entre el 1,3 % y el 4 %. El índice CoinDesk Bitcoin Price Index bajaba un 1,3 % hasta los 69.896 dólares en la negociación matinal europea.
En el mercado de divisas, el dólar estadounidense se fortalecía frente al euro y la libra esterlina, con el euro cambiándose a 1,1558 dólares y la libra a 1,3351 dólares. El yen se mantenía estable frente al billete verde, en torno a 159,46 por dólar.