Un carguero granelero de propiedad griega y un buque con bandera liberiana han sido los primeros en cruzar el estrecho de Ormuz desde el alto el fuego de este miércoles.
Dos buques, uno con bandera griega y otro de origen liberiano, se han convertido en los primeros en cruzar el estrecho de Ormuz desde que Estados Unidos e Irán acordaron durante la noche un alto el fuego, según el portal de seguimiento marítimo MarineTraffic.
El granelero de propiedad griega NJ Earth atravesó el estrecho a las 10:44, mientras que el Daytona Beach, con bandera de Liberia, lo hizo antes, a las 08:59, tras zarpar del puerto iraní de Bandar Abbas algo más de una hora antes, a las 07:28.
Estos pasos suponen los primeros tránsitos confirmados bajo los que probablemente sean los nuevos términos de la tregua que afecta al que se considera el principal cuello de botella energético del mundo. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que se permitirá el paso seguro de los buques por el estrecho durante un periodo de dos semanas "mediante coordinación con las fuerzas armadas de Irán y teniendo debidamente en cuenta las limitaciones técnicas".
El acuerdo se alcanzó pocas horas antes de que venciera el plazo fijado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que había advertido de que "morirá toda una civilización" si Irán no accedía a abrir el estrecho, antes de anunciar la suspensión de los bombardeos a cambio del alto el fuego.
Se calcula que más de 800 buques permanecen actualmente bloqueados en el golfo Pérsico, según 'Lloyd's List', una prestigiosa revista naviera con sede en Londres, y armadores con embarcaciones varadas allí también señalaron a la publicación que ya se preparan para empezar a moverlas desde la mañana del miércoles.
Quedan por aclarar detalles clave, ya que Irán sostiene que ha aceptado dos semanas de paso seguro con "limitaciones técnicas", mientras que Trump habló de una "apertura completa, inmediata y segura". Sigue sin estar claro si ambas partes han acordado las condiciones de pago por el tránsito o cuándo entra exactamente en vigor la tregua.
Neil Roberts, responsable de marina y aviación en la Lloyd's Market Association, señala que, aunque el alto el fuego es en general una buena noticia para las navieras, estas seguirán registrando pérdidas y que es poco probable que el tráfico vuelva pronto a los niveles previos a la guerra.
"Los buques que antes no podían salir intentarán ahora hacerlo en cuanto los armadores y el capitán consideren que es seguro", explica, subrayando que la zona seguirá tratándose como un área de riesgo elevado. "Desde el punto de vista del seguro, el alto el fuego es, por supuesto, bienvenido... pero, mientras tanto, es muy poco probable que el comercio hacia el golfo se reanude sin más", añade Roberts.
La cuestión del peaje
Un responsable regional señaló que tanto Irán como Omán cobrarán a los buques por el tránsito y que Irán prevé destinar esos ingresos a la reconstrucción. Varios informes no confirmados apuntan a que se baraja una tasa de unos 2 millones de dólares (1,7 millones de euros) por barco.
El Parlamento iraní debate una legislación para dar cobertura legal al régimen de peajes. Desde mediados de marzo, la élite de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y su marina gestionan el estrecho de facto como un peaje, cobrando tasas, en algunos casos en yuanes chinos y criptomonedas, a cambio de garantizar el paso seguro. El estrecho de Ormuz nunca ha tenido peaje en toda su historia como vía marítima internacional.
Las dos rutas de navegación del estrecho permiten el paso de unos 20 millones de barriles diarios de crudo y productos petrolíferos, aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo y más de una cuarta parte de todo el comercio marítimo de crudo, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos. Alrededor de una quinta parte del comercio mundial de GNL también transita por Ormuz, con Catar como principal exportador.