Miles de seguidores del expresidente boliviano Evo Morales marcharon hasta La Paz el lunes, mientras se intensificaban las protestas vinculadas a la crisis económica del país.
Los manifestantes se enfrentaron a la Policía antidisturbios tras una marcha de seis días por los Andes, y en varias zonas de la capital se registraron gases lacrimógenos y detonaciones de dinamita.
Los manifestantes exigieron la dimisión del presidente Rodrigo Paz, cuyo Gobierno afronta una creciente presión por la escasez de combustible, la inflación y la falta de dólares estadounidenses.
Los bloqueos de carreteras organizados por grupos afines a Morales han perturbado el transporte desde hace más de dos semanas, han dejado camiones varados y han provocado escasez de alimentos, combustible y suministros médicos.
Las autoridades señalaron que al menos 90 personas habían sido detenidas durante los operativos para despejar los bloqueos.