En una extensa entrevista con Euronews, el primer ministro de Albania, Edi Rama, afirmó que no hay alternativa a la adhesión de su país a la UE y advirtió de los riesgos de las fuerzas anti-UE y de los “terceros actores” en los Balcanes Occidentales.
El primer ministro de Albania, Edi Rama, considera que la adhesión a la Unión Europea es la única salida para su país.
"Somos unos fanáticos. No somos como los demás. Somos los fanáticos de la fe en la UE", afirmó Rama en el programa insignia de Euronews, 'The Europe Conversation', al margen de la cumbre UE-Balcanes Occidentales en Tivat, Montenegro. "Pase lo que pase y cueste lo que cueste, seguimos arraigados en la fe en la UE. Así que, para nosotros, no hay plan B, no hay alternativa, no hay nada más".
Albania es país candidato desde 2014 y abrió negociaciones para entrar en la UE en 2020. Sin embargo, el proceso parece aún lejos de concluir y, según Rama, ha llegado a la conclusión de que la "vieja manera" de hacer las ampliaciones ya no funciona en el mundo actual.
"Tenemos que encontrar un enfoque diferente. Y existe. Falta todavía una pieza del rompecabezas, la que yo llamo la pieza Helmut Kohl del rompecabezas, que significa... primero la política y luego viene todo lo demás", dijo, en referencia al que fuera canciller alemán.
Sus declaraciones llegan cuando Francia y Alemania, en vísperas de la cumbre, han pedido un nuevo proceso de "integración gradual estructurada" para los países candidatos a la UE, destinado a otorgarles antes beneficios de una mayor integración con el bloque, manteniendo al mismo tiempo el actual marco de adhesión basado en el mérito.
El documento ha servido de base para los debates de la cumbre y se considera una forma de relanzar el proceso de ampliación, al tiempo que ofrece a los países de los Balcanes Occidentales incentivos adicionales para seguir implicados.
El camino de Rama hacia la adhesión a la UE
El "enfoque diferente" de Rama no está muy alejado de la idea francoalemana. La planteó en un artículo de opinión conjunto con el presidente serbio, Aleksandar Vucic, el pasado marzo, en el que pedían la integración parcial de sus países en la UE como paso intermedio para reactivar la ampliación y reforzar la estabilidad en la región.
En la entrevista, el dirigente albanés afirmó que era crucial "pasar a formar parte de la familia de la Unión Europea", sentándose en la misma mesa que los Estados miembros actuales y participando paso a paso en el proceso de toma de decisiones.
Rechazó etiquetas como "adhesión asociada" o "adhesión light", e insistió en cambio en la idea de una familia unida formada tanto por los miembros consolidados como por los más recientes.
También atribuyó a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el mérito de haber vuelto a implicar a Europa en la ampliación.
"Antes de ella, el anterior [presidente de la Comisión] dijo que no habría ampliación", señaló Rama, que siguió con la misma metáfora y comparó a los países candidatos con los hijos de von der Leyen.
"Los niños están alrededor de la mesa. Y luego tienen que pasar exámenes, ir al colegio [...] Así que no se trata de que ellos decidan nada en la mesa, sino de que permanezcan en la mesa. Se trata de que participen en la vida de la familia", dijo Rama.
"No puedes decirles a los niños: 'Tenéis que quedaros en algún sitio del vecindario y, cuando estéis preparados, entraréis en la familia'."
Fuerzas contrarias a la UE en los Balcanes Occidentales
Rama subrayó además que en los Balcanes hay "fuerzas" y "terceros actores" que tratan de difundir la idea de que la adhesión a la UE nunca se producirá y de que la Unión no permitirá que los países candidatos lleguen a ser Estados miembros.
No mencionó directamente la injerencia rusa, pero afirmó que es crucial frenar la erosión de la confianza en la UE, que en última instancia podría beneficiar a Moscú.
En su opinión, Moldavia es un ejemplo de esta dinámica, donde los retrasos en el proceso de adhesión pueden alimentar una desconfianza generalizada hacia la UE. Señaló como ilustración la situación política del país.
Moldavia presentó su solicitud de adhesión a la UE en 2022, tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Ese mismo año se le concedió el estatuto de país candidato y en 2024 inició las negociaciones de adhesión con Bruselas.
La primera ministra de Moldavia, Maia Sandu, ha sido una firme defensora de la adhesión a la UE, que considera una "cuestión de supervivencia", en medio de los intentos de Rusia de desestabilizar el país y alejarlo de Europa.
El sentimiento proeuropeo es mayoritario en el país y Sandu ganó las elecciones el pasado septiembre frente al Bloque Patriótico (PSRM), una unión de cuatro partidos considerada muy cercana a Rusia.
El Gobierno ha denunciado en repetidas ocasiones la amplia injerencia de Moscú en las elecciones internas, y un referéndum celebrado en 2025 para incluir el camino hacia la UE en la Constitución salió adelante por un margen muy estrecho, lo que demuestra hasta qué punto la opinión pública moldava podría cambiar aún.
"Maia Sandu les está diciendo a los moldavos: 'Venid conmigo a Europa'. No está ocurriendo. Ha resistido dos elecciones. En la tercera elección quizá ya no resista, porque los rusos pueden decir: '¿Estáis locos? Nunca sucederá'", señaló Rama.
Explicó que la forma adecuada de abordar políticamente esta cuestión es permitir que los países candidatos se integren parcialmente en el bloque.
"Es muy importante poder cerrar la frontera política y decir: 'Esto es una familia. Aquí no tenéis espacio para difundir mentiras, alimentar el odio contra la UE y decirle a la gente que la adhesión nunca llegará'".
La UE debería hablar con Rusia
Rama dejó claro también en la entrevista que los líderes europeos deberían iniciar conversaciones con Rusia para poner fin a la guerra en Ucrania, y rechazó la idea de que se hayan producido avances significativos o de que los europeos hayan cambiado de mentalidad.
Se necesita un esfuerzo diplomático, dijo, para poner fin al conflicto, pese a la actitud hostil de Rusia.
"Espero que empiecen a entenderse sobre cómo puede detenerse esta guerra", afirmó Rama, que considera que "todo país democrático, toda alma democrática debe buscar la paz por encima de todo".
Las perspectivas de un alto el fuego parecen haber mejorado después de que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, propusiera en una carta abierta un encuentro cara a cara con Vladimir Putin, en la que afirma estar dispuesto a un "alto el fuego completo".
Preguntado si Rusia es un enemigo para la UE y para Europa, respondió: "No sé qué otro nombre ponerle a una fuerza que mata gente en otro país todos los días. No ha sido un enemigo. No debería haberse convertido en un enemigo [...] pero hoy es un enemigo y debería cambiar".