Las excavadoras y el personal de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) trabajaron en calles flanqueadas por edificios dañados y escombros. Dibbine es la primera zona evacuada por las fuerzas israelíes en el marco de un nuevo acuerdo de alto el fuego que busca rebajar las tensiones a lo largo de la frontera y crear condiciones para unas negociaciones de paz más amplias. La operación puso de relieve los esfuerzos para restablecer el acceso de los vecinos tras meses de conflicto y actividad militar en el sur del Líbano.
Estas labores de limpieza se producen pocos días después de que Líbano e Israel acordaran, con mediación de Estados Unidos, prolongar un frágil alto el fuego y seguir dialogando sobre un arreglo más amplio a finales de junio. El acuerdo prevé la creación de zonas de seguridad en partes del sur del Líbano y contempla disposiciones sobre el papel futuro de Hezbolá, aunque el grupo no participó directamente en las negociaciones.
El presidente libanés Joseph Aoun calificó el pacto de última oportunidad para lograr una tregua duradera. Mientras tanto, Naciones Unidas estudia opciones para el futuro de su misión de mantenimiento de la paz, con 8.100 efectivos, que sigue siendo clave para vigilar la frontera y respaldar los esfuerzos de estabilización en la región.