Los científicos realizaron la necropsia el 4 de junio en la isla danesa de Anholt, adonde se trasladó el cadáver de la ballena tras ser hallada muerta. Las autoridades señalaron que los resultados se harán públicos más adelante. Timmy murió tras un amplio operativo de rescate en el que fue trasladado a bordo de una barcaza hasta el mar del Norte y liberado frente a la costa danesa el 2 de mayo.
La odisea de la ballena comenzó el 23 de marzo, cuando fue descubierta varada en un banco de arena cerca de la costa báltica de Alemania. Durante semanas, equipos de rescate, expertos marinos y voluntarios intentaron guiar al animal de vuelta a aguas más profundas, en una operación que atrajo una intensa atención mediática. Varias de las actuaciones se financiaron con fondos privados, mientras los expertos seguían divididos sobre las posibilidades de éxito.
Se espera que la necropsia ayude a determinar si una enfermedad, el estrés u otros factores contribuyeron a la muerte de Timmy y ponga fin a una historia que ha despertado un gran interés en el norte de Europa.