Este acto anual, que se celebra cada año desde 1935, conmemora la festividad católica del Corpus Christi, que tiene lugar diez días después de Pentecostés. Los participantes, vestidos con trajes tradicionales bávaros, se unieron a los monaguillos y a los representantes de la Iglesia para la travesía por el Staffelsee hasta la isla de Wörth. Una pequeña flota de embarcaciones conduce la procesión, acompañada por campanas, incienso e himnos, mientras el Santísimo Sacramento se traslada a la iglesia de la isla para la misa. La peregrinación es una de las tradiciones religiosas más reconocibles de la región y atrae tanto a vecinos de la zona como a visitantes procedentes de toda Baviera y de otros lugares.
La flotilla se dirigió a Wörth, donde se cree que la parroquia de Seehausen se fundó hace siglos. Una vez en la isla, los participantes continuaron la celebración con una procesión religiosa y oraciones.
La ceremonia refleja el fuerte arraigo católico del sur de Alemania y mantiene vivas costumbres transmitidas de generación en generación. Con el telón de fondo de los Alpes bávaros y las aguas del Staffelsee, el acto aúna fe, historia y cultura local. Los organizadores señalan que la procesión sigue siendo una importante expresión de la identidad comunitaria y de la tradición religiosa en una de las regiones más pintorescas de Alemania.