Estados Unidos ha levantado sanciones al Banco Central de Venezuela y a otras entidades públicas, permitiendo ciertas transacciones financieras, en un nuevo paso dentro de la flexibilización de su política de sanciones hacia el país.
Estados Unidos ha decidido flexibilizar las sanciones contra el Banco Central de Venezuela y otras tres entidades públicas, permitiendo determinadas transacciones financieras con instituciones del país, según medidas adoptadas por el Departamento del Tesoro.
La Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) ha emitido una licencia que autoriza operaciones con varias entidades venezolanas, entre ellas el Banco Central de Venezuela (BCV), el Banco de Venezuela, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro.
De acuerdo con esta decisión, estas instituciones podrán realizar determinadas transacciones autorizadas, en el marco de la Licencia General Nº 57 emitida por el Tesoro estadounidense.
La medida supone un nuevo ajuste en la política de sanciones de Washington hacia Venezuela, que en los últimos años ha impuesto restricciones financieras con el objetivo de presionar cambios políticos en el país.
En los días previos, diversas informaciones apuntaban a que la Administración estadounidense estudiaba aliviar estas sanciones para facilitar el flujo de recursos hacia la economía venezolana, especialmente los vinculados a la industria petrolera.
Según esas evaluaciones, el levantamiento de restricciones permitiría que ingresos derivados de la venta de petróleo circularan con mayor facilidad en el sistema financiero del país, reduciendo los bloqueos y retrasos en pagos.
Las sanciones estadounidenses, vigentes desde hace años, habían limitado el acceso del Banco Central de Venezuela al sistema financiero internacional, dificultando operaciones y desincentivando la participación de bancos extranjeros.