La inflación sube en abril por el encarecimiento de la energía ligado a las tensiones geopolíticas y mantiene la eurozona por encima del objetivo del 2% del Banco Central Europeo.
Los precios en Alemania han aumentado un 2,9% en abril en comparación con el mismo mes del año anterior, según las cifras preliminares de la Oficina Federal de Estadística. Se trata de la tasa de inflación más alta en la mayor economía de Europa desde enero de 2024. El índice de precios al consumo armonizado de la UE en Alemania subió un 0,5% en tasa mensual en abril de 2026, tras el aumento del 1,2% registrado en marzo.
Los precios al consumo se vieron impulsados sobre todo por los costes energéticos, que se dispararon más de un 10% interanual, principalmente por el conflicto en curso en Oriente Medio y las perturbaciones en los mercados energéticos mundiales, incluida la agitación tras el cierre del estrecho de Ormuz después de los ataques estadounidenses e israelíes.
Según las cifras no armonizadas con la UE, la inflación de los alimentos también repuntó hasta el 1,2% desde el 0,9%, mientras que la inflación de los servicios se moderó al 2,8 % desde el 3,2 %. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, bajó al 2,3 %, su nivel más bajo desde junio de 2021.
En un informe aparte, el Instituto Nacional de Estadística (INE) indicó que la tasa de inflación anual armonizada con la UE en España, el indicador que utiliza el Banco Central Europeo para comparar datos entre los países del euro, se aceleró hasta el 3,5% en abril de 2026, el nivel más alto desde junio de 2024, frente al 3,4% del mes anterior.
La inflación mensual aumentó un 0,7%, ligeramente por encima de lo previsto, tras el repunte del 1,7% en marzo. Ya a finales de marzo, el Gobierno español aprobó un paquete de 80 medidas para hacer frente al encarecimiento de la energía, entre ellas una rebaja del IVA sobre los carburantes.
Los datos no armonizados con la UE mostraron que los precios de la electricidad bajaron, en parte como reflejo de estas medidas del Gobierno para amortiguar el impacto de la guerra en Irán, pero los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos particulares siguieron al alza.
Los datos de inflación de los dos países llegan en un contexto de creciente preocupación por que la crisis en Oriente Medio esté situando la inflación de la zona euro en una senda más elevada, lo que podría obligar al Banco Central Europeo a subir aún más los tipos de interés oficiales para contener la subida de los precios.
El BCE tiene previsto decidir el jueves en Fráncfort la futura orientación de los tipos. El jueves se publicarán también los datos de Francia e Italia, junto con la lectura para la zona euro de 21 miembros, que se espera que muestre una inflación del 3%, por encima del objetivo del 2% del BCE y en su nivel más alto desde 2023.