Con los precios de los fertilizantes por las nubes debido a la volatilidad de los mercados globales, la Comisión Europea intenta tranquilizar a los agricultores en dificultades antes de unas conversaciones clave sobre el presupuesto agrícola de la UE para los próximos siete años.
La Comisión Europea presenta este martes un plan sobre fertilizantes con el objetivo de evitar una nueva revuelta del sector agrario antes de negociaciones clave sobre el presupuesto agrícola del bloque, mientras el actual conflicto en Oriente Medio dispara los precios de los fertilizantes.
Tras las protestas rurales que han sacudido capitales desde Bélgica hasta Francia y Alemania en los dos últimos años, Bruselas se muestra cada vez más preocupada por que el fuerte aumento de los costes de la energía y los fertilizantes pueda desencadenar una nueva reacción contra la agenda climática de la UE.
Los responsables comunitarios temen en particular que los altos precios de los fertilizantes reduzcan los rendimientos de las cosechas, mermen la producción de alimentos y profundicen el resentimiento hacia las políticas verdes, en un momento en que los partidos de extrema derecha y populistas avanzan en las zonas rurales de toda la UE.
En el borrador del plan europeo sobre fertilizantes, al que ha tenido acceso 'Euronews' y que podría cambiar ligeramente antes de su presentación oficial, se prevé que los agricultores se beneficien de fondos de emergencia agrícolas de la UE y de pagos anticipados, siempre que adopten prácticas más sostenibles, como reducir el uso de fertilizantes sintéticos y apostar por fertilizantes de base biológica.
Lograr ferlilizantes asequibles mediante una reorganización de los fondos agrícolas de la UE
Aunque no se prevén nuevos fondos para los agricultores en el plan de la Comisión, este propone acciones a corto plazo para "mejorar el acceso" a fertilizantes asequibles, lo que implicaría una reorganización de los fondos agrícolas de la UE en el marco de la Política Agrícola Común (PAC).
Al hablar del plan sobre fertilizantes, Christophe Hansen, comisario europeo de Agricultura, afirmó recientemente que aún quedan 200 millones de euros en la reserva de crisis de la PAC y expresó su intención de "al menos duplicar esa cantidad" para apoyar a los agricultores.
Un alto cargo de la Comisión explicó a los periodistas el lunes que el Ejecutivo comunitario ofrecerá "apoyo excepcional" y específico a los agricultores más afectados y que se movilizarán más recursos del presupuesto de la UE "para reforzar la investigación agraria". No obstante, el importe sigue en discusión.
Las organizaciones ecologistas ya habían calificado de "muy problemática" la propuesta de la UE sobre la PAC en el presupuesto 2027-2034, al considerar que no aumentaba la financiación para la protección y restauración de la naturaleza y de los agroecosistemas.
"Sin financiación específica para la naturaleza o los agroecosistemas, ¿cómo esperan generar cambios reales para un sector que ya sufre las consecuencias de la crisis climática, de la naturaleza y de la contaminación?", señalaba un comunicado conjunto de cuatro ONG ecologistas con sede en Bruselas.
Trabajar contra reloj
La UE cuenta con una reserva agrícola de crisis anual de al menos 450 millones de euros para ayudar a los agricultores a hacer frente a perturbaciones del mercado, enfermedades animales y fenómenos meteorológicos extremos. El fondo de la PAC se reparte actualmente en dos partes, una mayor destinada a apoyar a los agricultores en activo y otra menor para los pueblos rurales.
Sin embargo, la Comisión ha propuesto desmantelar el presupuesto agrícola tradicional en el próximo marco de siete años y fusionarlo en un único fondo más amplio, dotado con 6.300 millones de euros para ese periodo, una propuesta a la que los agricultores se han resistido.
La organización agraria Copa Cogeca calificó de "inaceptable" la propuesta de la Comisión sobre la financiación de la PAC en el próximo marco financiero plurianual y reclamó alternativas que respeten la naturaleza de la PAC, manteniéndola como "una política autónoma con dos pilares, un presupuesto seguro e independiente y una financiación protegida frente a la inflación".
Los líderes de la UE han fijado un plazo estricto hasta finales de 2026 para acordar el importe total exacto disponible en el marco de la PAC para el presupuesto de siete años.
Una cuestión urgente
El plan de la Comisión también pretende impulsar la producción interna de fertilizantes, que sigue entre un diez y un 15% por debajo del nivel anterior a la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia y al consiguiente aumento de los precios del gas.
La dependencia del bloque de los fertilizantes quedó especialmente patente durante la crisis energética de 2022, cuando varias plantas de fertilizantes redujeron o paralizaron temporalmente su producción debido a unas condiciones de explotación poco rentables.
Con los mercados mundiales sumidos ahora en el caos por el cierre del estrecho de Ormuz, la Comisión indicó que la producción interna de la UE también se ha visto "muy afectada" por los precios de la energía, especialmente en el caso de los fertilizantes nitrogenados, cuyos precios se sitúan ahora un 70% por encima de la media de 2024.
El comisario Hansen lamentó la actual falta de producción interna de fertilizantes y reconoció las limitaciones actuales del bloque. "Hay agricultores que tienen que pagar para deshacerse de sus estiércoles porque están limitados en el uso de nitratos y nitrógeno en sus suelos", señaló el comisario austríaco. "Creo que si la crisis continúa, deberíamos incluso estudiar la posibilidad de revisar los límites actualmente en vigor".
El uso de fertilizantes sintéticos
Nicoló Giacomuzzi-Moore, director ejecutivo de la asociación público-privada Circular Bio-Base Europe Joint Undertaking, respaldada por la Comisión, señaló que los fertilizantes de base biológica podrían sustituir una parte importante de los nutrientes sintéticos, y destacó que los estudios indican que sustituir solo entre un 20% y un 40% del uso de fertilizantes sintéticos podría reducir significativamente los costes durante los picos de precios y, al mismo tiempo, aportar beneficios medioambientales.
Sin embargo, aunque el sector busca reconocimiento para impulsar la demanda del mercado, las soluciones de base biológica para los agricultores son más costosas que los fertilizantes tradicionales.
Giacomuzzi-Moore advirtió de que Europa no está sola en esta carrera, ya que terceros países "están invirtiendo masivamente" y se preparan para competir, lo que en última instancia debería contribuir a abaratar los precios.
"Estamos sin duda entre los mejores en investigación e innovación", afirmó. "Ahora debemos ser los mejores a la hora de garantizar una vía fiable hacia el mercado y tenemos que hacerlo con urgencia".