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Elon Musk y su imperio empresarial: las compañías que controlan el futuro de la tecnología

ARCHIVO - Elon Musk asiste a la final del campeonato de lucha libre de la NCAA, el 22 de marzo de 2025, en Filadelfia.
ARCHIVO - Elon Musk asiste a las finales del campeonato de lucha de la NCAA, el 22 de marzo de 2025, en Filadelfia. Derechos de autor  AP Photo/Matt Rourke, File
Derechos de autor AP Photo/Matt Rourke, File
Por Doloresz Katanich con AP
Publicado última actualización
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Desde un videojuego que vendió por 500 dólares (430€) de adolescente hasta un imperio de cohetes, coches eléctricos, IA e implantes cerebrales, Elon Musk lleva décadas creando empresas que han transformado varias industrias. Así son los negocios del hombre más rico del mundo.

Apodado por la prensa el 'Tony Stark de la vida real', Elon Musk lleva décadas construyendo empresas concebidas para sacudir sectores consolidados. En más de una ocasión, esos proyectos estuvieron al borde del colapso financiero antes de convertirse en algunos de los negocios más valiosos del mundo.

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Coches eléctricos, implantes cerebrales, túneles subterráneos, una red social antes conocida como Twitter y un fabricante de cohetes que empezó a cotizar en Wall Street esta semana.

Con el tiempo, cada vez más de estas iniciativas han quedado bajo un mismo paraguas empresarial.

Hoy Musk, el hombre más rico del mundo y la primera persona en acumular una fortuna de un billón de dólares, controla una vasta red de empresas.

Según la revista 'Forbes', Musk se convirtió en octubre de 2025 en la primera persona que superó un patrimonio neto de 500.000 millones de dólares. Su primer éxito comercial le reportó 500 dólares. Su primera empresa le dejó unos 22 millones de dólares y la segunda, en torno a 176 millones.

Para cuando cumplió 31 años, Musk había ingresado casi 198 millones de dólares gracias a las empresas que había creado y vendido.

Sin embargo, la inmensa mayoría de la fortuna que después le convertiría en el hombre más rico del planeta no procedió de vender sus participaciones. Se forjó manteniendo grandes paquetes accionariales en SpaceX y Tesla a medida que sus valoraciones se disparaban.

Este es un repaso al vasto imperio empresarial de Musk.

Los inicios

Elon Musk nació en Pretoria, Sudáfrica, en 1971.

Su primer éxito comercial llegó a los 12 años, cuando vendió el código fuente de un videojuego llamado 'Blastar' a una revista de informática por unos 500 dólares (430€).

La primera gran aventura empresarial de Musk fue Zip2, una compañía de publicación en línea y directorio de negocios que cofundó en 1995 junto a su hermano Kimbal Musk. La empresa ayudaba a los periódicos a llevar a internet los listados de comercios locales y los mapas, y el propio Musk escribió buena parte del software.

Zip2 se vendió en 1999 por más de 300 millones de dólares (260 millones de euros), lo que le proporcionó a Musk unos 22 millones de dólares (19 millones de euros).

Utilizó ese dinero para poner en marcha X.com, una start-up de banca en línea fundada en 1999. La empresa acabaría integrándose en PayPal, que fue adquirida por eBay en 2002 por 1.500 millones de dólares (1.300 millones de euros). Según las informaciones publicadas, Musk recibió en torno a 176 millones de dólares (152 millones de euros) por la operación.

La venta le proporcionó el capital para las iniciativas que definirían la siguiente etapa de su carrera.

En 2002, Musk fundó SpaceX, en la que invirtió unos 100 millones de dólares (86 millones de euros) de su propio bolsillo y asumió los cargos de director ejecutivo y director de ingeniería.

En 2004 se incorporó a una nueva empresa de coches eléctricos, Tesla, en la que invirtió aproximadamente 80 millones de dólares (69 millones de euros). Más tarde, en 2008, pasó a ser su director ejecutivo.

En 2006 también contribuyó a poner en marcha la compañía de energía solar SolarCity junto a sus primos Lyndon y Peter Rive. Esta empresa sería posteriormente adquirida por Tesla.

SpaceX, una empresa valorada en más de 2 billones de dólares

Cuando Elon Musk fundó SpaceX en 2002, creía que la empresa tenía menos de una posibilidad entre diez de salir adelante.

En aquel momento, el proyecto era poco más que un intento de irrumpir en un sector dominado por agencias gubernamentales y grandes contratistas aeroespaciales consolidados. Musk recordaría después que advertía a amigos e inversores de que el fracaso era el desenlace más probable.

Más de dos décadas después, la compañía se ha convertido en uno de los negocios más valiosos del mundo. Su debut en bolsa este mes fue la mayor salida a bolsa jamás registrada, que valoró la empresa en alrededor de 1,75 billones de dólares (1,5 billones de euros). Tras solo unos días de negociación, su capitalización bursátil había superado holgadamente los 2 billones de dólares, hasta alcanzar 2,43 billones de dólares (2,1 billones de euros) el viernes.

La empresa insignia de Musk ha crecido mientras tanto mucho más allá del negocio de los cohetes.

Tiene en propiedad la proveedora de internet por satélite Starlink, que el año pasado generó 4.400 millones de dólares (3.800 millones de euros) de resultado operativo. SpaceX también está en el centro de las crecientes ambiciones de Musk en inteligencia artificial gracias a sus vínculos con xAI y la red social X.

No todos esos negocios son rentables. xAI registró el año pasado pérdidas operativas de 6.400 millones de dólares (5.500 millones de euros), mientras que la propia SpaceX anotó una pérdida operativa global de 2.600 millones de dólares (2.200 millones de euros).

Sus defensores sostienen que esa valoración refleja el liderazgo de la compañía en tecnología espacial, comunicaciones por satélite e inteligencia artificial. Sus detractores, en cambio, señalan que buena parte de ese valor depende de objetivos a largo plazo muy ambiciosos, como los planes de centros de datos en órbita y la eventual colonización de Marte.

Tesla, apuesta por la autonomía y la robótica

Musk dirige Tesla desde 2008 y ha pilotado su transformación de fabricante de vehículos eléctricos de nicho a una de las empresas más valiosas del mundo.

La compañía se ha enfrentado en los últimos años a una competencia creciente. En 2024, Tesla perdió frente a la china BYD su posición como mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos por volumen de ventas. Las entregas también se resintieron por boicots de consumidores vinculados a la actividad política de Musk, aunque desde entonces las ventas se han recuperado en cierta medida.

Musk defiende de forma reiterada que el futuro a largo plazo de Tesla va más allá de vender coches. En su lugar, ha puesto el foco en la tecnología de conducción autónoma, con planes para desplegar flotas de robotaxis sin conductor.

La empresa también se está adentrando en la robótica con su programa de robots humanoides Optimus, que según Musk podrían acabar utilizándose en hogares y centros de trabajo.

Más allá del transporte, Tesla está presente en la energía solar y el almacenamiento de baterías desde la adquisición de SolarCity en 2016. Tesla salió a bolsa en 2010 y después entró en el club de las compañías del billón de dólares. Su capitalización bursátil se sitúa actualmente en torno a 1,5 billones de dólares (1,3 billones de euros).

Neuralink, conexión entre cerebros y ordenadores

Musk es también director ejecutivo de Neuralink, una empresa de interfaces cerebro-ordenador que cofundó en 2016.

La compañía desarrolla tecnología destinada a conectar directamente el sistema nervioso humano con ordenadores. Neuralink es una de varias firmas que trabajan en este campo emergente y ha puesto en marcha ensayos clínicos con personas con lesiones medulares, ELA y otras afecciones neurológicas.

En los últimos años, la empresa ha anunciado una serie de intervenciones de implantes cerebrales realizadas con éxito. En enero, Neuralink afirmó que contaba con 21 participantes en ensayos en todo el mundo.

La tecnología sigue en una fase temprana, pero sus defensores creen que podría contribuir en el futuro a restaurar la comunicación y la movilidad de personas con discapacidades graves.

The Boring Company, la apuesta de Musk por el transporte subterráneo

Fundada en 2016, The Boring Company es la empresa de construcción de túneles y transporte subterráneo de Musk.

La compañía es conocida sobre todo por el Vegas Loop, una red de túneles bajo Las Vegas que utiliza vehículos Tesla para trasladar pasajeros entre distintos puntos. El primer tramo se inauguró en 2021 junto al Centro de Convenciones de Las Vegas.

The Boring Company asegura que su tecnología de excavación de túneles puede ayudar a reducir los atascos y abaratar los proyectos de transporte subterráneo. También ha presentado planes para futuros desarrollos en ciudades como Dubái y Nashville.

El negocio, sin embargo, también ha recibido críticas. Reguladores y organizaciones de la sociedad civil han expresado preocupación por los posibles impactos medioambientales y de seguridad de algunos proyectos, mientras parte de la red propuesta en Las Vegas sigue en construcción.

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