Un hombre ha sido acusado de agredir a un agente de Policía y otro, de desórdenes violentos y tenencia de un arma ofensiva, informó la Fiscalía de la Corona.
Dos hombres han sido imputados tras las protestas violentas por el asesinato del joven Henry Nowak en Reino Unido. Cientos de manifestantes se enfrentaron a la Policía el martes en la ciudad portuaria de Southampton, lanzando ladrillos y contenedores mientras coreaban "Henry, Henry".
La Policía de Hampshire informó de que 11 agentes y un perro policía resultaron heridos en los disturbios, que estallaron después de que se hicieran públicas las imágenes de cámara corporal de los últimos momentos de Nowak.
Nowak, de 18 años, regresaba a casa tras salir por la noche con unos amigos en diciembre cuando fue atacado y apuñalado varias veces por Vickrum Digwa, un sij de 23 años. Digwa fue declarado culpable del asesinato de Nowak el mes pasado. El lunes fue condenado a cadena perpetua, con un periodo mínimo de 21 años entre rejas.
El caso acaparó una enorme atención pública cuando se supo que Digwa había dicho falsamente a los agentes que acudieron al lugar que él había sido víctima de un ataque racista, lo que llevó a los policías a esposar y detener a Nowak mientras agonizaba.
Las imágenes de la cámara corporal mostraban a Nowak diciendo a la Policía: "No puedo respirar" y que le habían apuñalado, a lo que uno de los agentes respondió: "No creo que sea así, amigo".
Las actuaciones de los agentes que practicaron la detención han recibido desde entonces duras críticas y el cuerpo se ha remitido a sí mismo a la Oficina Independiente de Conducta de la Policía.
El activista de extrema derecha Tommy Robinson, cuyo verdadero nombre es Stephen Yaxley-Lennon, acudió también el martes a una concentración en Southampton, donde dijo a los asistentes que quería que los agentes implicados acabaran en prisión.
El jueves, el Servicio de Fiscalía de la Corona informó de que Matt Styler, de 50 años, había sido acusado de agredir a un agente de Policía en relación con los disturbios en Southampton, mientras que Daniel Frost, de 44 años, fue acusado de alteración violenta del orden público y tenencia de un arma ofensiva.
En un comunicado, Sophie Stevens, fiscal jefe adjunta de la Corona para CPS Wessex, señaló que el organismo había trabajado estrechamente con la Policía de Hampshire durante la investigación.
Stevens añadió: "Nuestros fiscales han trabajado para determinar que hay pruebas suficientes para llevar el caso ante los tribunales y que es de interés público proseguir con las actuaciones penales".
El miércoles, la Policía de Hampshire difundió un comunicado en el que condenaba la violencia. El jefe de Policía Alexis Boon declaró: "Como agentes, entendemos y valoramos que debemos rendir cuentas por nuestras actuaciones. Lo que pedimos, sin embargo, es que esas actuaciones se juzguen mediante procesos justos y transparentes. Lo que no podemos aceptar como sociedad son las escenas de violencia que vimos anoche en Southampton".
El líder del partido Reform, Nigel Farage, provocó las críticas del primer ministro británico, Keir Starmer, después de pedir que se respondiera al asesinato de Nowak con "pura y fría rabia". Starmer acusó a Farage de utilizar el caso para "crear división".
En la Cámara de los Comunes, Starmer afirmó: "La familia en duelo nos ha pedido que no respondamos de la manera en que lo ha hecho el líder de Reform". Y añadió: "Aprovechar esta tragedia para alimentar agravios y división estaría mal en cualquier circunstancia, pero hacerlo cuando la familia dice expresamente 'por favor, no lo hagáis' es imperdonable. Muestra exactamente quién es".
En un comunicado conjunto, una agrupación de organizaciones de la comunidad sij calificó el asesinato de Nowak como "un momento de locura de una persona para el que no puede haber excusas".
Sin embargo, señaló que el conjunto de la comunidad sij había sufrido "considerables insultos y odio" durante el juicio a Digwa, especialmente en relación con la práctica sij de portar un kirpan, una pequeña hoja que forma parte del atuendo religioso. Los fiscales afirman que Digwa llevaba un kirpan estándar y también una daga de gran tamaño.
El comunicado añadía: "Se trató de un incidente aislado, la comunidad sij está comprometida con fomentar una mayor comprensión y con garantizar que se extraigan lecciones. Los sijs plenamente practicantes que llevan kirpan deben seguir siendo conscientes de la seria responsabilidad que conlleva, junto con la limitada protección legal existente para portarlo por motivos estrictamente religiosos".