Francia ha frenado varias de sus centrales del norte para proteger sus ríos, mientras que en Grecia otros incendios han causado cinco muertos, generando una de sus peores crisis ambientales en una década.
Los servicios de emergencia de todo el sur de Europa funcionan al máximo de su capacidad mientras el calor extremo y los riesgos ambientales siguen desencadenando crisis en España, Francia y Grecia.
En la provincia española de Zamora se ha activado un amplio dispositivo de emergencia después de que se declarara un incendio en la planta de tratamiento de residuos de Zaresa en Roales del Pan, generando una nube tóxica.
El centro de emergencias recibió casi 40 llamadas que alertaban de una densa columna de humo, lo que llevó a las autoridades a emitir avisos ES-Alert para ordenar a los vecinos que permanecieran en sus casas, mientras la Guardia Civil cerró un carril de la autovía A-11, según informó la comandancia de Zamora. El fuego, que se originó en un almacén de tratamiento de residuos de la empresa Zaresa, no ha causado heridos.
La flota nuclear francesa, bajo presión
Mientras los equipos de emergencia en España combatían un incendio industrial localizado, las temperaturas extremas del verano en Francia obligaron al operador nuclear EDF a parar varios de sus principales reactores. Tres reactores nucleares de las centrales de Chooz y Cattenom, junto a las fronteras con Bélgica y Luxemburgo respectivamente, se han desconectado para preservar el caudal de los ríos y cumplir la normativa ambiental sobre el agua, ante la reducción del caudal provocada por las olas de calor.
El operador nuclear asegura que la decisión se ha tomado "para garantizar un caudal de agua suficiente para los distintos usuarios del río, tanto en Francia como en Bélgica". Los departamentos de Ardenas y Mosela han sido puestos este lunes en alerta amarilla por ola de calor. Francia cuenta con 57 reactores nucleares, que suministran casi el 70% de la producción eléctrica del país. Todos se encuentran cerca de un río o de la costa para permitir la refrigeración de las instalaciones.
Grecia sufre una de las peores oleadas de incendios en una década, advierte un experto
Más al sur, la ola de calor persistente alimenta una catástrofe ambiental creciente en Grecia. El meteorólogo especializado en incendios forestales Theodore Giannaros advirte de que el país atraviesa "una de las peores crisis de incendios" en una década, con fuegos que han causado cinco muertos en las últimas dos semanas.
"Diría que es sin duda una de las peores crisis de incendios que he visto en los últimos, quizá, ocho a diez años", señala Giannaros, aunque añadió que por ahora no pueden hacer una comparación directa en términos de superficie quemada o número de focos. "Tendremos que esperar al final de la temporada de incendios para hacer ese tipo de comparación cuantitativa".
Más de 12.000 hectáreas de bosque y tierras agrícolas han ardido en la última semana, según los análisis del programa de observación terrestre Copernicus de la Unión Europea. Al explicar las causas de los incendios, Giannaros señaló que sería fácil atribuirlos únicamente al cambio climático y a las condiciones meteorológicas.
"El cambio climático está creando, en efecto, condiciones muy favorables para este tipo de incendios, que les permiten propagarse con mucha facilidad y volverse incontrolables", ha afirmado, sosteniendo que la situación más general en Grecia y en toda Europa también apunta a fallos en la gestión del territorio.