El fallecimiento de Edwin Lopez-Cornejo en la cárcel de Newark reaviva las protestas contra la gestión del servicio de migración de EE.UU. En este 2026, la oposición demócrata exige el cierre inmediato del recinto mientras las autoridades registran 56 muertes bajo custodia federal.
Un hombre de El Salvador ha muerto en un centro de detención de inmigrantes en Nueva Jersey que ha sido objeto de meses de protestas por las condiciones de vida de las personas allí retenidas, según informaron funcionarios federales a última hora del lunes.
Edwin Lopez-Cornejo, de 41 años, había estado recluido en Delaney Hall, en Newark, tras ser detenido el 18 de junio, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Lopez-Cornejo, a quien el Gobierno acusaba de entrar ilegalmente en Estados Unidos, murió el sábado, indicó la agencia. La causa oficial de la muerte se conocerá tras nuevos exámenes médicos, según ICE.
Políticos demócratas y organizaciones de derechos civiles en Nueva Jersey se preguntan si la muerte podría haberse evitado y aseguran que tienen poca confianza en que las personas detenidas en este centro, con capacidad para 1.000 internos, reciban la atención adecuada.
"Esta no es la primera muerte de una persona detenida en Delaney Hall y, en ausencia de una acción decidida, no será la última", afirmó en un comunicado el senador demócrata Cory Booker.
"He visitado personalmente el centro y he visto estas condiciones de primera mano, así que lo diré con claridad: Delaney Hall debe cerrarse de inmediato y de forma permanente".
ICE afirmó que Lopez-Cornejo "recibió la atención médica adecuada y fue atendido por profesionales sanitarios" mientras estuvo bajo custodia.
Según el recuento de la agencia de noticias 'Associated Press', se trata de la segunda muerte en Delaney Hall desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump.
Otro hombre de 41 años, Jean Wilson Brutus, ciudadano haitiano, murió de repente tras desvanecerse en diciembre, en lo que un médico forense calificó como una muerte natural debida a una obstrucción pulmonar.
En total, al menos 56 personas han muerto bajo custodia de ICE durante el segundo mandato de Trump. Lopez-Cornejo es el segundo salvadoreño, tras la muerte en septiembre de Norlan Guzman-Fuentes, que falleció durante un ataque de francotirador contra una oficina local de ICE en Dallas.
Las personas recluidas en el centro de Newark han reclamado mejores condiciones de vida y una atención sanitaria de mayor calidad, ya que denuncian que a algunas se les niega la medicación. A comienzos de este año, algunas iniciaron una huelga de hambre, según Cosecha, una organización en defensa de los inmigrantes.
El centro también se ha convertido en uno de los principales focos de protesta contra la ofensiva migratoria de Trump, con manifestantes que han intentado bloquear la entrada y salida de vehículos del recinto.
Trump y sus altos cargos han defendido el funcionamiento del centro y niegan que en su interior se den huelgas de hambre, abusos o malas condiciones.
El centro es propiedad de Geo Group, una empresa privada que gestiona prisiones y dirige varios centros de detención en todo el país. La compañía no respondió de inmediato a un correo electrónico en el que se le pedían comentarios.
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, del Partido Demócrata, afirmó que su Gobierno trabaja para esclarecer mejor los hechos que rodean la muerte.
"Al mismo tiempo, seguimos encontrando obstáculos a nuestros esfuerzos por llevar a cabo una inspección sanitaria completa del centro", señaló en un comunicado. "Cada intento de impedir la supervisión plantea serias dudas sobre lo que está ocurriendo dentro de Delaney Hall y sobre lo que quienes gestionan el centro intentan ocultar".