Un tribunal sueco ha ordenado a Google pagar 14.300 millones de coronas suecas más intereses (1.700 millones de euros) en indemnizaciones a PriceRunner, el comparador de precios del grupo fintech Klarna, al fallar que favoreció ilegalmente su propio servicio de compras durante años.
El Tribunal de Patentes y Mercado de Estocolmo dictó sentencia el miércoles y multó a Google con 14.300 millones de coronas suecas más intereses (1.700 millones de euros), al considerar que PriceRunner, propiedad de Klarna, sufrió daños porque el gigante tecnológico promocionó de forma ilegal su propia herramienta de comparación de precios en los resultados de búsqueda en detrimento de sus rivales.
El tribunal señaló que PriceRunner se consideraba perjudicada por el "trato de favor ilícito" que Google se dio a sí misma durante muchos años.
La indemnización es una de las mayores de este tipo en Suecia.
En un comunicado a sus inversores, Klarna celebró la decisión, aunque la cifra queda muy por debajo de lo que reclamaba PriceRunner.
La compañía había reclamado en torno a 80.000 millones de coronas suecas (7.200 millones de euros), por lo que el tribunal desestimó la mayor parte de la demanda, si bien dio la razón a PriceRunner en el fondo de la acusación.
El caso se basa en conclusiones que ya han recorrido el sistema jurídico europeo.
En 2017, la Comisión Europea impuso a Google una multa de 2.420 millones de euros tras concluir que había abusado de su posición dominante en las búsquedas en línea otorgando una ventaja ilegal a su propio servicio de comparación de compras, una decisión que posteriormente confirmó en 2024 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
PriceRunner, una página web sueca propiedad de Klarna que permite a los consumidores comparar precios entre comercios, presentó su demanda de daños y perjuicios en Estocolmo en 2022, alegando que la conducta de Google la había relegado en los resultados de búsqueda y le había causado un perjuicio comercial continuado durante más de una década.
Klarna adquirió la empresa ese mismo año e integró su tecnología de comparación de productos en la aplicación de Klarna.
Google se prepara para dar batalla
Se espera que Google recurra la sentencia.
Mathilde Méchin, responsable de comunicación sobre políticas para Europa de la compañía, se puso en contacto con Euronews para facilitar la siguiente declaración:
"Nosotros [Google] no estamos de acuerdo con la decisión del tribunal, la estamos analizando y estudiaremos nuestras opciones legales. Los cambios que introdujimos en los anuncios de compras en 2017 están funcionando correctamente, generando crecimiento y empleo para cientos de servicios de comparación de precios que gestionan más de 1.500 sitios web en toda Europa".
Google ha rechazado de forma sistemática la demanda y, cuando comenzó el juicio, aseguró a los periodistas que se oponía firmemente a la reclamación, además de sostener que en 2017 introdujo cambios sustanciales en los resultados de búsqueda para cumplir los requisitos de la Comisión.
Cualquier indemnización puede recurrirse ante una instancia superior y la cantidad que Klarna recupere finalmente, en caso de que la sentencia se mantenga, se verá reducida por los impuestos y por los acuerdos para repartir los ingresos con los antiguos accionistas de PriceRunner y con el financiador externo que costeó el litigio.
Para Klarna, la sentencia supone en todo caso un impulso simbólico y financiero. Las acciones de la empresa subieron un 11,5% en las operaciones previas a la apertura del mercado tras conocerse la noticia.
Según Dan Greaves, responsable de comunicación y políticas de la compañía, el fallo respalda un mercado más sano y competitivo en la forma en que los consumidores comparan productos y precios.
La decisión se suma a los prolongados problemas de Google con la normativa de competencia en Europa, donde el caso Google Shopping se ha convertido en un referente de los esfuerzos del bloque por contener el poder de mercado de las mayores plataformas tecnológicas.