La Reserva Federal mantuvo sin cambios su tipo de interés de referencia este miércoles, pese a la inflación aún elevada y al repunte de los precios de la energía por la guerra en Irán.
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo el miércoles sin cambios los tipos de interés de la mayor economía del mundo, aunque tres de los 12 responsables con derecho a voto se desmarcaron de la decisión mayoritaria y reclamaron una subida de un cuarto de punto.
La Fed mantuvo su rango objetivo en el 3,50%-3,75% por quinta reunión consecutiva, repitiendo su evaluación anterior sobre la inflación, el desempleo y la actividad económica. La institución describió la inflación como "elevada".
Los economistas esperaban, en su mayoría, que la Fed dejara los tipos sin cambios, aunque los mercados financieros siguen contemplando una probabilidad significativa de una subida en septiembre.
Richard Carter, responsable de análisis de renta fija en Quilter Cheviot, señaló: "Aunque se había especulado con que la Reserva Federal recurriría a la opción nuclear y, de hecho, subiría los tipos de interés en esta última reunión, sigue reservándose esa opción en el bolsillo por si se inquieta con la trayectoria de la inflación y tiene que romper el cristal de emergencia".
A favor de una subida de un cuarto de punto se pronunciaron Beth Hammack, presidenta del Banco de la Reserva Federal de Cleveland; Neel Kashkari, presidente de la Fed de Mineápolis; y Lorie Logan, presidenta de la Fed de Dallas.
En respuesta a las discrepancias, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, declaró a los periodistas en la rueda de prensa posterior a la decisión: "Pedí una buena pelea en familia y la he tenido". Añadió que, desde su punto de vista, la economía estadounidense está mostrando "una resiliencia impresionante", incluso pese a los choques recientes.
"Las tendencias son positivas y reflejan un crecimiento sólido", añadió, y subrayó que la economía se comporta "bastante bien" en relación con el objetivo del banco central de lograr el pleno empleo. No obstante, añadió: "La inflación sigue siendo elevada en relación con el objetivo del 2% del comité".
La inflación se mantiene por encima del objetivo del 2% del banco central desde hace más de cinco años. La guerra en Irán ha incrementado la incertidumbre sobre las perspectivas económicas y ha disparado los precios de la energía, lo que intensifica las presiones inflacionistas y complica la toma de decisiones de la Fed. Hammack, Kashkari y Logan ya habían defendido anteriormente tipos más altos o habían señalado que estaban abiertos a un incremento para combatir los precios elevados.
La inflación anual de los precios al consumo se moderó hasta el 3,5% el mes pasado, pero podría volver a acelerarse después de que la reanudación de los combates en Oriente Medio disparara el precio del petróleo.
Carter señaló: "La declaración de hoy sí menciona que la Fed 'garantizará la estabilidad de precios'. Los datos de inflación de junio, mejores de lo previsto, dan a la Fed cierto margen para adoptar este enfoque en esta ocasión, pero, como hemos visto en Oriente Medio, las cosas pueden cambiar rápido y las presiones sobre los precios pueden reaparecer casi tan pronto como se han desvanecido".
Warsh prometió que el banco central restablecerá la estabilidad de precios, pero advirtió de que no existe "una varita mágica" capaz de devolver rápidamente la inflación a su objetivo.
"Estamos en ello. Lo lograremos", afirmó Warsh, preguntado por el regreso de la inflación al objetivo del 2% de la Fed. "Pero la idea de que vamos a conseguirlo con nuestras varitas mágicas es algo de lo que quiero disuadirle a usted y a todos los demás".
Los mercados financieros siguen otorgando una probabilidad significativa a una subida de tipos en septiembre, aunque los responsables de política monetaria podrían querer analizar más datos económicos antes de actuar. El jueves, el Departamento de Comercio publicará su estimación inicial del crecimiento económico de Estados Unidos entre abril y junio, junto con el indicador de inflación preferido por la Fed, el índice de precios de los gastos de consumo personal, correspondiente a junio.