Otros multimillonarios estadounidenses, como Mark Walters y Todd Boehly, también poseen participaciones en clubes de fútbol ingleses y otros equipos deportivos.
Jeff Bezos está ultimando un acuerdo para adquirir una participación en el Liverpool Football Club, como parte de un consorcio en el que figura el cofundador de Facebook Eduardo Saverin.
El grupo inversor, encabezado por Amit Bhatia, yerno del magnate del acero Lakshmi Mittal, negocia hacerse con más del 30% de la participación inicialmente comunicada, según Sky News.
Fenway Sports Group (FSG), propietario del Liverpool desde 2010, podría anunciar el acuerdo en los próximos días.
La operación valoraría al campeón de la Premier League en 4.400 millones de libras (5.150 millones de euros), según Sky News y Al Jazeera, una de las tasaciones más altas jamás asignadas a un club de fútbol. FSG compró el Liverpool por solo 300 millones de libras.
Si se materializa, la operación supondrá la primera incursión de Bezos en la propiedad deportiva. El fundador de Amazon estudió en el pasado la posibilidad de pujar por dos franquicias de la NFL, los Seattle Seahawks y los Washington Commanders, pero finalmente descartó ambas opciones.
Ni el Liverpool ni FSG han comentado por ahora estas informaciones.
En los últimos años varios empresarios estadounidenses han adquirido participaciones en equipos deportivos británicos, con el fútbol a la cabeza.
Entre los multimillonarios estadounidenses que han abierto camino figura Mark Walter, propietario del Chelsea junto a Todd Boehly y el accionista mayoritario Clearlake Capital.
Woody Johnson posee una participación en el Crystal Palace, donde se suma a sus compatriotas Josh Harris y David Blitzer, que ya controlan el club.
Bill Foley y el actor Michael B. Jordan tienen participaciones en el Bournemouth, mientras que el Friedkin Group, encabezado por Dan Friedkin, posee una participación mayoritaria en el Everton.
Uno de los motores de este cambio es el auge de la popularidad del fútbol en Estados Unidos, mientras otras grandes ligas como la MLB y la NFL están cerrando progresivamente la puerta a nuevos compradores o resultan cada vez más inalcanzables por su precio.
En contraste, entrar en el accionariado de un club de la Premier League sigue siendo relativamente asumible para los multimillonarios de la tecnología y las finanzas.
La tendencia también se ha visto impulsada en parte por el éxito en los últimos años de series como 'Welcome to Wrexham' y 'Ted Lasso'.
Sin embargo, este giro no se limita a los clubes de fútbol ni a los inversores estadounidenses. Varios grupos de inversión de Estados Unidos están mostrando también un renovado interés por otros deportes británicos, entre ellos el rugby, el críquet y el automovilismo.
Black Knight Sports and Entertainment, que también es propietaria del Bournemouth, completó a finales de junio la compra del club de rugby de la Premiership Exeter Chiefs.
Stonewood Capital Management, con sede en Pittsburgh, se convirtió en mayo en el primer propietario estadounidense de un club de rugby inglés al adquirir una participación en los Cornish Pirates.
El gigante austríaco de las bebidas energéticas Red Bull también ha entrado en el rugby inglés, tras hacerse con el control total de los Newcastle Falcons, rebautizados desde entonces como Newcastle Red Bulls.