Dos agencias petroleras muy seguidas ofrecieron previsiones opuestas para 2026, la AIE prevé la primera caída de demanda desde la pandemia y la OPEP aún ve consumo al alza pese al cierre del estrecho de Ormuz.
Dos de las voces más influyentes en los mercados energéticos ofrecieron el miércoles lecturas opuestas del año.
La AIE prevé ahora que el mundo consuma menos petróleo en 2026 que en 2025, su primera previsión de este tipo desde que la Covid-19 paralizó casi por completo la economía mundial, mientras que la OPEP sigue apuntando a un crecimiento, lo que deja a ambos organismos separados por más de dos millones de barriles diarios.
La AIE, con sede en París, espera ahora que la demanda mundial de petróleo caiga en 1,6 millones de barriles diarios (mb/d) en 2026, una revisión a la baja de 510.000 b/d respecto a julio.
"El cierre prolongado del estrecho de Ormuz y los precios elevados de los combustibles siguen lastrando el consumo de petróleo", afirmó, recortando su previsión para el segundo semestre en unos 550.000 b/d.
La OPEP sigue esperando que la demanda aumente, aunque su estimación se ha recortado por cuarto mes consecutivo, hasta 580.000 b/d desde 780.000 b/d.
El grupo de productores sostiene desde el inicio que la guerra ha causado menos daño al consumo de lo que piensan los analistas occidentales, y ambas series de cifras apuntan a una diferencia de alrededor de 2,2 mb/d en el volumen de petróleo que el mundo quemará este año.
La oferta mundial sigue 6,3 millones de barriles por debajo
La situación de la oferta explica este pesimismo.
La producción mundial aumentó en 2,4 mb/d hasta 101,5 mb/d en julio, pero siguió 6,3 mb/d por debajo de los niveles de hace un año, con 8,3 mb/d de producción del Golfo aún paralizados.
La producción del Golfo subió hasta 23,9 mb/d, pero las exportaciones de la región cayeron 2,1 mb/d, hasta 15 mb/d, después de que el estrecho de Ormuz quedara de nuevo prácticamente cerrado a comienzos de julio y los petroleros y las infraestructuras fueran objeto de ataques, con los cargamentos bajando de 20 mb/d a alrededor de 12 mb/d.
Sin un acuerdo para reabrir la vía marítima ni garantizar el paso por Bab el Mandeb, la AIE volvió a recortar sus previsiones de oferta y ahora espera que la producción disminuya en 4,3 mb/d este año.
Las existencias mundiales observadas también disminuyeron en 69 millones de barriles en julio, hasta situarse ligeramente por debajo de 7,9 mil millones de barriles, 410 millones menos desde que comenzó la guerra.
Ambos apuestan por 2027
Donde sí coinciden ambos es en el próximo año.
La OPEP prevé ahora que la demanda aumente en 2,2 mb/d en 2027, una revisión al alza frente a los 1,94 mb/d que estimaba el mes pasado, mientras que la AIE va más allá y la sitúa en 2,4 mb/d.
Es una inversión que merece destacarse, ya que el organismo más pesimista para este año ofrece una lectura más optimista para el siguiente.
La AIE interpreta el daño como un bloqueo más que como un colapso, como petróleo que no puede llegar a los compradores más que como una demanda desaparecida, de modo que cuanto más hondo sea el agujero de este año, más pronunciada será la remontada una vez que se reabra Ormuz.
La OPEP, que nunca ha admitido que el consumo haya caído en exceso, tiene menos terreno que recuperar.
Las previsiones de la agencia descansan explícitamente en una desescalada, parten de que los flujos se recuperan de forma gradual y convierten la contracción de la oferta de este año en un crecimiento de 8,3 mb/d, que transforma un déficit de 1,3 mb/d en un superávit de 4,6 mb/d.