La presidenta de la Comisión Europea afirmó que la relación comercial de la UE con China debe reequilibrarse y señaló el fuerte aumento de las investigaciones de defensa comercial sobre productos chinos en los últimos años.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó este jueves que, si las negociaciones para reducir el déficit comercial récord con China no logran un avance decisivo, la UE debería recurrir a todos sus instrumentos de defensa comercial. Las tensiones se han mantenido elevadas entre Bruselas y Pekín desde que las conversaciones se pusieron en marcha el pasado mes de junio.
Durante el verano, China decidió prohibir a las empresas chinas participar en las investigaciones antimonopolio de la UE, mientras que la Comisión ha seguido abriendo investigaciones ante el presunto dumping de productos chinos en el mercado europeo.
"El diálogo con China sigue siendo necesario. Pero debe aportar resultados. Y cuando el diálogo no basta, debemos estar preparados para utilizar plenamente nuestros instrumentos", declaró Von der Leyen en un discurso ante Medef, la patronal empresarial francesa.
La UE se enfrenta a una oleada de importaciones baratas procedentes de China, que han aumentado un 45% en cinco años, añadió la presidenta de la Comisión, señalando que en el último año se han abierto 30 investigaciones de defensa comercial, "casi tres veces más que la media histórica". "Estamos reforzando las investigaciones de forma significativa", señaló.
Las declaraciones de Von der Leyen llegan en un momento en que el déficit comercial de la UE con China alcanza los 1.000 millones de euros al día. La Comisión ha fijado octubre como fecha límite para lograr un acuerdo con Pekín que reequilibre la relación comercial.
"China es un socio económico clave. Y nuestro enfoque es claro y coherente: reducir riesgos sin romper lazos. Pero ser socio no significa aceptar desequilibrios permanentes", afirmó Von der Leyen.
Pekín y Bruselas han estado al borde de una guerra comercial en los últimos meses, con China amenazando en varias ocasiones con responder a las propuestas de regulación de la UE que podrían reducir el acceso de las empresas chinas al mercado europeo. Este jueves, Von der Leyen recordó que todos los Estados miembros de la UE registran ya un déficit comercial con China.
En junio, los líderes de la UE le dieron un mandato para actuar y reequilibrar la relación tanto mediante el diálogo como mediante el uso y la revisión de los mecanismos de defensa. Entre ellos figura el llamado instrumento anti-coerción de la UE, que puede activarse en caso de presión de un país extranjero sobre la UE para que cambie sus políticas.
Esta herramienta, conocida en ocasiones como la "bazuca comercial", permite a la UE adoptar medidas contundentes como restricciones al acceso a la contratación pública o la retirada de derechos de propiedad intelectual.
Sin embargo, requiere el apoyo de la mayoría de los Estados miembros del bloque. No está claro que pueda lograrse mientras los países de la UE sigan comerciando con China de forma bilateral, en busca de acceso a su mercado o de inversiones procedentes de Pekín.