Los líderes de la UE señalaron la semana pasada que la infravaloración del yuan es un factor clave del déficit comercial récord de la Unión con China, frente al que Bruselas está empezando a actuar.
Mientras la Unión Europea intenta combatir su déficit récord de 1.000 millones de euros diarios con China, los dirigentes del bloque señalan cada vez más el problema de la manipulación de la moneda, que, según afirman, Pekín utiliza para abaratar aún más sus productos en el mercado comunitario, ya de por sí inundado de importaciones chinas.
"Una moneda artificialmente baja es una ventaja para quienes quieren mejorar su posición en la competencia económica", declaró el canciller alemán Friedrich Merz tras la cumbre del Consejo Europeo del 19 de junio.
El asunto de la moneda china y su gestión también ocupó un lugar destacado en la agenda de la cumbre del G7 celebrada la semana pasada en Francia. Todo apunta a que se trata de un nuevo frente en la batalla comercial de Europa contra Pekín. Para entender por qué importa la devaluación del yuan o renminbi, hay tres claves que conviene tener en cuenta.
¿Qué pasa con la moneda china?
Según un informe del Haut Commissariat à la Stratégie au Plan, un órgano consultivo del Gobierno francés, la infravaloración del yuan se sitúa entre el 20% y el 25%. Según el informe, aunque no existe un método reconocido de manera universal que permita determinar de forma inequívoca si una moneda está significativamente sobrevalorada o infravalorada, la valoración de que el renminbi (RMB) está claramente infravalorado está hoy ampliamente compartida, también entre las instituciones internacionales.
En teoría, los superávits comerciales de China deberían generar de forma natural demanda de yuanes y provocar una apreciación de la moneda, pero no es así. Sin embargo, la devaluación del yuan podría no ser el resultado directo de una intervención del banco central.
Alicia Garcia-Herrero, experta del laboratorio de ideas Bruegel, con sede en Bruselas, explicó a 'Euronews' que China impide que su moneda se aprecie más rápido al no repatriar todos los ingresos de sus exportaciones al territorio continental. "Se quedan en Hong Kong y no se convierten en RMB", señaló.
¿Cómo afecta al comercio entre China y la UE?
El déficit de la UE con China alcanzó en 2025 la cifra récord de 359.900 millones de euros. Ese mismo año fue la primera vez que todos los Estados miembros de la UE registraron un déficit comercial con Pekín, incluida Alemania, la mayor economía del bloque. "Esto sencillamente no es sostenible", afirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el pasado viernes.
Según el informe del Haut Commissariat au Plan, la infravaloración del yuan desempeña un papel importante a la hora de mantener competitivos los productos chinos, en la situación actual, la industria europea calcula que son entre un 30 y un 40 por ciento más baratos que sus equivalentes europeos. Sin embargo, Garcia-Herrero subrayó que el diferencial de inflación también desempeña un papel crucial.
"Mi cálculo es que el diferencial de inflación y su acumulación en Europa desde la invasión de Ucrania explica aproximadamente tres cuartas partes de la pérdida de competitividad exterior", afirmó.
¿Qué puede hacer la UE?
En sus declaraciones del pasado viernes, Merz propuso que la UE abra un diálogo con China sobre la cuestión monetaria. "Tenemos que hablar de este tema entre nosotros", dijo. "Está en el interés de ambas partes".
El canciller alemán mencionó el Acuerdo Plaza de 1985, por el que Estados Unidos, Japón, la Alemania Occidental, el Reino Unido y Francia acordaron depreciar el dólar estadounidense frente al yen japonés y el marco alemán. El objetivo era evitar un giro proteccionista de Estados Unidos a medida que se profundizaba su déficit comercial.
Merz también se refirió al Sistema Monetario Europeo, que antes de la adopción del euro utilizaba bandas de tipo de cambio para limitar las fluctuaciones de las monedas. "Era un sistema en el que los países podían coordinarse mediante corredores de tipos de cambio", señaló.
En cambio, Garcia-Herrero señala que Estados Unidos no impulsó ningún tipo de negociación de este tipo cuando se abordaron los desequilibrios económicos durante el G7 la semana pasada.
A su juicio, Europa debería seguir de cerca los precios de exportación de China para detectar desviaciones importantes por sectores, ya que se trata de un indicador relevante de sobrecapacidad, dado que el descenso de los precios se produce cuando los bienes no pueden venderse.