La petrolera británica BP ha nombrado a Ian Tyler presidente permanente, tras meses de turbulencias en su cúpula y la abrupta destitución de su antecesor en mayo por problemas de gobernanza y conducta.
BP ha nombrado a Ian Tyler presidente permanente tras meses de turbulencias en la cúpula del gigante energético británico.
Tyler asume el cargo de forma inmediata, tras un proceso de selección que tuvo en cuenta a candidatos internos y externos, informó BP este miércoles.
Las acciones de BP apenas se movían en los primeros compases de la sesión en Londres. Acumulan una subida de alrededor del 25% desde comienzos de año, en línea con el avance de los títulos de su rival Shell.
Tyler ejercía como presidente interino desde el 26 de mayo, cuando BP destituyó de forma abrupta a su antecesor, Albert Manifold, tras menos de ocho meses en el cargo.
En aquel momento, BP afirmó que el consejo había detectado "problemas de supervisión del gobierno corporativo y de conducta que considera inaceptables". Manifold ha cuestionado la versión de la compañía y ha buscado asesoramiento jurídico.
Las acciones de BP llegaron a caer hasta un 9% tras el anuncio de su salida, antes de recuperar parte de esas pérdidas.
Tyler se incorporó al consejo de BP como consejero independiente en abril de 2025. Fue consejero delegado del grupo constructor Balfour Beatty y actualmente preside la empresa de materiales de construcción Grafton Group.
BP señaló que Tyler ha trabajado con más de 15 consejeros delegados a lo largo de su carrera como consejero no ejecutivo en empresas cotizadas y privadas de los sectores de petróleo y gas, recursos naturales e ingeniería.
"Ian aporta una amplia experiencia tanto en exigir como en respaldar a los equipos ejecutivos, al tiempo que mantiene una gobernanza y una supervisión sólidas en nombre de los accionistas", afirmó Dame Amanda Blanc, consejera independiente sénior de BP.
Tyler dirigirá el consejo mientras supervisa el programa de reestructuración de la consejera delegada Meg O’Neill. Entre sus prioridades figuran simplificar la cartera de BP, reforzar su balance e imponer una disciplina de inversión más estricta.
BP aspira a reducir su deuda neta a entre 14.000 millones de dólares (12.000 millones de euros) y 18.000 millones de dólares (15.400 millones de euros) para finales de 2027. La compañía estimó en julio que su deuda neta se situaba entre 22.000 y 23.000 millones de dólares a finales de junio.
Este objetivo de deuda forma parte del replanteamiento estratégico anunciado en febrero de 2025, cuando BP reorientó sus inversiones hacia el petróleo y el gas, redujo el gasto previsto en negocios de bajas emisiones de carbono y prometió una asignación de capital más estricta.
BP anunció además que Blanc, quien dirigió los procesos de búsqueda que desembocaron en los nombramientos de Manifold y de Tyler, no se presentará a la reelección en la junta general del próximo año. Abandonará el consejo una vez que se haya nombrado a su sucesor.